lunes, 12 de enero de 2009

Marcha Cicloturista Hospital Reina Sofia. Crónicas de Món VI.

Paso por encima del Embrunman que fue la VI, paso a septiembre de una tacada y dejo los Alpes para el final.

Marcha Cicloturista Hospital Reina Sofía. Murcia. 105 kms.


Hacía tiempo que no me vestía de corto, que no me recogía la coleta, que no me ajustaba la montera, por capote puse la bici y como estoque el plato grande, de gregario de lujo, (o subalterno, y no me lo tomes a mal), tuve siempre a Plazas, que no dudó en tirarse al toro a pecho descubierto cuando abrieron el tramo libre del puerto de Barqueros, tanto, que si me descuido, se van él, el toro, los jueces, los fotógrafos, y el resto de ciclistas sin mí…Dios, pero que loca está la peña, no llevábamos ni dos kms, cuando de tanto presionar a las motos que abrían carrera, un Pedrosa del asfalto, un Rossi de la carretera, se dio de bruces en medio de una curva y nos obligó a esquivarlo como pudimos.

Este hecho nos marcó ya todo el día…bueno, todo todo no, a tres kms hicimos parada y con la parada vinieron las coca-colas, los dulces y los bollos, y ya nadie se acordaba del pobre Crivillé de Barqueros…

La cosa estuvo bien, había que prepararse para el Titán, y si me ponían un buen ritmo, igual lo conseguia, pero claro, 500 tios y tias en bici detrás de un coche a 26 kms/h, por un solo carril…y con algunos equipos al más puro estilo Rabobank cuando lanzan a Freire…pues pasa lo que pasa, que más de uno y más de dos se fueron al suelo, y de esos sí que me acuerdo y no me hace ninguna gracia.

Me reencontré con un podium en ciclismo que no disfrutaba desde mis años mozos, por los puestos conseguidos en los altos puntuables, y con estas dos Inma’s, rubia y morena, las dos muy bien sí, lo reconozco, y ya sé lo que estáis pensando so cabrones, pero lo que no sabéis es lo que pensaba yo…que otra Inma, muchomásmejor me esperaba en casa, já¡.

Por cierto, al llegar a meta me presentaron a otro Plazas, futuro azote de los duatlones y triatlones, ya veréis ya, le llamaréis Plazas o le llamaréis Alfaro, dá igual como le llaméis, os va a poner finos a todos.

jueves, 8 de enero de 2009

IRONTERRA. Ribarroja d’Ebre. Crónicas de Món V.

O lo que pudo ser y no fue.

Un medio ironman de montaña, natación en pleno rio Ebro, bici de montaña “larga pero dura”, y carrera a pie con ascenso al pueblo de Ribarroja cada una de las cuatro vueltas.
Ingredientes suficientes para que como si de gladiadores en la arena el coliseo se tratase, rindiéramos tributo y respeto a los dioses, en especial al dios Huyos, dios de todos los que hacemos estos disparates, dios de los osados, dios de los atrevidos…dios de los capullos.

Todo estaba bien, en su sitio, todo menos una gigantesca nube que se acercaba con cara de muy pocos amigos, que ya nos avisó mientras nadábamos en el Ebro contra corriente, eso y varios cabos sueltos que desde luego deberán mejorar en próximas ediciones, provocaron una suspensión justificada pero desorganizada de la batalla, la cual quedó en tablas para todos los que estábamos allí, bueno, para todos no, hubo situaciones…por lo menos curiosas, y entre ellas reconozco que la mía no lo fue menos, fui al Ironterra con la intención de afilar bien la espada para el inminente viaje al Embrunman, pero también con la idea de dejarme la piel en ésta prueba, el viaje a Tarragona desde mi pueblo, no es corto, y como no podía conformarme con un: -lo siento, se suspende la prueba…-, pues eso, que la suspendieron ellos, no yo, en fin, terminé el entreno, total, ya iba embarrado, mojado, quemado y casi cagado (y no de gastroenteritis como me suele pasar, si no de verdadero acojone, pues nunca le había visto los huevos a un rayo desde tan cerca…).


Mientras yo seguía corriendo, porque sí, porque mismamente me dió la real gana, a otros les entregaban trofeos….si, como suena, a un medio ironman (suspendido, no lo olvidemos) le quitas la bici, la media maratón y te queda media hora de natación y un trofeo con placa donde pone medio ironman, que bueno, si no cuentas como yo estoy haciendo ahora lo que pasó, pues el vacile con los colegas, puede ser la ostia parda…
Y es que, ese día de julio, el dios Huyos nos tocó a todos, pero a los que aceptaron trofeo como animal de compañía, a esos, los tiene bien dormiditos en su regazo…, sí, ése, el dios Huyos

Ahora sí que sí.

Señores, me acaban de tocar la moral, me acaban de dar donde más duele...jajaj, me acaban de llamar el abuelo cebolleta, por contar historias ya pasadas, por lo visto hace muuuucho tiempo... pues sí, también a mí me lo parece... para qué nos vamos a engañar, eso es lo que duele, que encima Cristobal tiene razón.

En mi defensa diré que llevo ya una buena temporada intentando salir del agujero en el que, por otro lado, yo solito me metí, pero bueno, estoy que salgo.



Lo malo es que soy cabezón por naturaleza y no lo digo sólo por la talla de casco que me gasto, sino por obstinado, así que el menda, empezó las crónicas de món, y el menda acaba las crónicas de món, como me llamo... món.


Pero se me ocurre una variante, tirar la casa por la ventana, vaciar la papelera de reciclaje en el blog y dejar para más adelante la batallita del Embrunman, que ha sido la más gratificante de todas, la que más me ha llenado y en definitiva la que me mantiene activo, sí, como suena, la que me mantiene con ganas.


Cristobicas, la has liado....jajaj, el abuelo cebolleta contraataca...

CROSS DE TURRE. CRÓNICAS DE MON IV.

Episodio IV.
CROSS DE TURRE. 15 KMS. Un bonito día en el desierto...con una no tan bonita emboscada.


Desde la primera incursión en territorio canario, allá por el 2004, no había tenido aún una “resaca” tan fuerte como la de éste año, junio se me hizo muyyyyy largo.

Ya no es que me costara prepararme para la siguiente lucha, es que mi cabeza quería y mi cuerpo se negaba por completo, las “cicatrices” del IM, a veces no son tales, a veces al cabo de un tiempo siguen siendo verdaderas heridas abiertas.

Hacer que la maquinaria vuelva a funcionar, que las ruedas dentadas vuelvan a engranarse, que todo coja su ritmo normal, puede llegar a ser muy duro, pero si algo he aprendido (y más en estas fechas que escribo), es que cuanto más tiempo dejas parada la máquina, más y más difícil se hace volver a empezar.

Por eso, y fiel a mi costumbre, hago que el entrenamiento comience con un buen dolor de piernas, una guerra de guerrillas en el pequeño infierno en el que se pueden convertir dos montes y dos ramblas en la cara norte de Mojácar, un domingo de verano a las doce del medio día…y sí, allí estaba, un gorrión de 40 kilos en la rama de un almendro que decía: PIIIIIIIIIOOOO-PIIIIIIIIOOOO¡¡¡

Menos mal que cada uno de nosotros tocamos a 50 litros de acuarius por cabeza, menos mal que fui con sueño y casi no me entero de nada, menos mal que hasta el día de antes no sabía que iba, joder….y menos mal que se acabó.

Un cross con algún que otro marroquí, con muchos tios de esos finos de verdad y con un intruso en el podium, usea: yo, y digo intruso pues aunque estoy como tercero, eso fue en la categoría, hice cuarto y el atleta de mi derecha tercero, al César lo que es del César, más que nada porque a estos tres bichos no los pillo yo ni poniéndome pólvora en el culo.

En categoría femenina, por suerte o por desgracia no hubo mucha historia, por suerte porque ganó Dori, que también estaba en situación de “vuelta al currele”, por desgracia por que la participación en chicas sigue siendo la asignatura pendiente de nuestro deporte, sea cual sea el nivel de la prueba, la situación no es distinta en una u otra, en fin, poco a poco.