martes, 8 de septiembre de 2009

TRISTAR ANDALUCIA


Desafío Doñana.


El próximo sábado 12 de septiembre, tendrá lugar entre las provincias de Cádiz y Huelva, una novedosa prueba que recorrerá durante 200 kms parte de ambas provincias, y teniendo como características más reseñables, el orden y las distancias de las tres disciplinas que la componen.

Un primer sector de ciclismo con drafting permitido donde se recorrerán 169 kms, saliendo desde Cádiz ciudad y recorriendo gran parte de la provincia hasta llegar a San Lúcar de Barrameda, donde estará ubicada la primera transición.

Una vez allí, comienza el segundo sector, ésta vez natación de 1 km, el necesario para atravesar de una orilla a otra el Guadalquivir, justo es su desembocadura con el Atlántico.
Los 30 kms finales de carrera se harán sobre un recorrido prácticamente lineal, corriendo junto al mar y a las dunas del parque de Doñana hasta llegar a Matalascañas, lugar donde se ubicará la meta.

La prueba, viene apadrinada por Peter Reid, y se está dando a conocer en diversos medios, entre ellos Eurosport, (anuncios en hora punta, por cierto). No se escatiman recursos para esta primera edición, aparte de un gran presupuesto, los premios para los participantes serán cuantiosos y con la novedad de que al haber premios intermedios (metas volantes, primer nadador en salir del agua, primero en pasar el km 10 a pie..., será más gente la que tendrá opción a ellos, no solo la gente que opte a los premios finales.

Se cuenta además con la participación de ilustres triatletas, como Marcel Zamora, Lothar Leder y Nicole Leder.


Voy a tomar parte en ésta primera edición, y por supuesto, la intención primera es disfrutar de una nueva experiencia. Lo haré con menos preparación que en otras ocasiones en pruebas similares, además de la incertidumbre de cómo responderá el cuerpo a un formato como éste.

Ha sido una decisión de última hora, pero llevar desde el ironman de Roth sin competir, me tiene ya más que desquiciado, y ya va siendo hora de poner a funcionar la maquinaria, sobre todo éste año que la idea es hacer el medio ironman Titán por quinta vez consecutiva, con un enfoque y preparación distinto al de años anteriores.

Tras un mes y pico en el dique seco, hay intención de alargar la temporada, por lo menos hasta finales de octubre, por lo que Tristar, Titán y liga murciana de Duatlón Cross, serán los objetivos, lo más curioso de éste planteamiento es observar como se invierten las distancias con respecto a principio de temporada, donde empecé con duatlones cortos y terminé haciendo ironman. Esperemos que ésta “inversión” traiga consigo la misma satisfacción que la primera parte del año.

Volviendo al Tristar, tenía escrita una entrada sobre el “bombardeo de criticas” al que se está sometiendo a la prueba en distintos medios, sobre todo foros de triatlón, antes incluso de que se haya celebrado, pero por ahora me centraré en preparar viaje, material y estudiar la carrera.

Solo resaltar unos apuntes o más bien reflexiones:
- Admito no llamar triatlón al Desafio Doñana (Tristar) por que las distancias y sobre todo orden de los tres deportes, no se ajusta a lo establecido.
Lo establecido, cuando empecé a conocer el triatlón, era que éste deporte se distinguía e identificaba por ser una lucha individual, por lo tanto, supongo que desde hace unos años, no se debería admitir el DRAFTING, como animal de compañía, o sea, como triatlón, se debería llamar de otra manera, no así.
- Respeto toda opinión al respecto, sobre si me gusta o no, sobre si me viene bien o no, pero criticar sin conocer, sin haber estado allí, sin respetar la ilusión de cuantos componen la organización y cuantos participantes haya inscritos, me parece poco menos que hacer demagogia barata e innecesaria, es más, visto el trato que se le ha dado a otras pruebas durante estos últimos años, también de larga distancia, esto tiene más pinta de boicot que de otra cosa. Por qué, no lo sé, es más, ni me apetece saberlo, soy amateur y mi misión es disfrutar allí donde mi cuerpo-mente y bolsillo me dejen.
- En todo caso, el lunes próximo, será a mí y a los que estemos allí el sábado, a quienes nos corresponda, en primera instancia, valorar la prueba y de ahí, que saquen sus conclusiones quienes no hayan estado y que opinen, opinar no tiene porque ser necesariamente criticar sin más, y mucho menos ser maleducado. El respeto es para quien lo practica.

- El tiempo dirá quienes tienen razón, si los que pretenden introducir una nueva prueba o quienes no lo ven con buenos ojos, sus motivos tendrán.

No es tarea mía, ni defender a unos ni meterme con otros, haré lo que creo que tengo que hacer, me apetece participar...luego participo, después tendré que arrepentirme...pues lo hago, y si vengo encantado de la vida (cosa que espero), pues lo propago a los cuatro vientos.

Esto tiene dos finales con el tiempo, uno, que sea de los pocos que participó una vez en dicha prueba, o dos, que muchos de los que se echan las manos a la cabeza ahora, los veamos con dorsal en el futuro.

En fin, dicho lo dicho, voy a empezar ya a preparar equipaje y a disfrutar, que a fin de cuentas, es de lo que se trata.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Pedaladas no, pinceladas de verano.


Julio empezó con más o menos mal pie, pero se fue arreglando según bajaba de un avión y me hacían subir en otro.


Tranquilidad, buen clima, y engorde a base de bien y de nutela por tierras inglesas.


Motivo: ser fieles a la tradición del buen fan, o seguidor cegato que se deja los cuartos en ver y escuchar en directo a sus amados idolos, lo cierto es que por suerte solo somos fans de un grupo, U2, y ya tenemos bastante ya, que estos no tienen pinta de jubilarse...y por si acaso eso sucediera, ahora nos estamos haciendo fan-aticos de una morenita llamada Guinnes.

Daryl, británico-catador-experto en cervezas, nos sirvió de inmejorable guía por las entrañas de Dublín.


Pasas por Alemania y justo cerrar los ojos te ves en Inglaterra, y sin tiempo para pensar te plantas en Irlanda, entonces harto de tanto ajetreo, te metes en una taberna a tomar una buena Guinnes, te ofreces a salir en una foto para recordar el momento, y al Bono de U2, no se le ocurre otra cosa que chupar cámara… vamos…y no tendrás tú fotos¡¡¡, encima que voy a verte a la misma puerta de tu casa¡¡¡…la llevas clara para la próxima…¡¡¡



Aunque el calor no, el verano va dando ya sus últimos coletazos, y no necesito mucho esfuerzo para ir recordando momentos de las últimas semanas, momentos que como siempre, si te paras y recapacitas, cuanto más insignificantes parecen, más importancia tienen.


Agosto, deportivamente hablando, ha sido de lo más difícil que recuerdo haber pasado, sin contar el tiempo que estuve en dique seco hace años por culpa de una mala caida, no recordaba haber estado tanto tiempo parado.
Pasar de estar en forma a parar en seco durante cinco semanas, te hunde en la más profunda miseria física, o al menos eso es lo que me ha tocado pasar, hasta el punto de plantearme más de una vez, terminar el año en el mes de agosto, y no en diciembre.

Luego, pasa lo que pasa… empiezas, sufres, te desmotiva ver que no eres capaz de seguir corriendo ni al chiwawa que el vecino saca a mear, ver que tienes el mismo tono muscular en las piernas que un flan de danone y que ni siquiera el sudor sabe ya a salado, sabe a derrota.

Y es entonces, cuando me hierve la sangre, cuando me doy cuenta de lo mierdecilla que puedo llegar a ser con tanto lloriqueo, acabo avergonzándome de ésta actitud, cuando simplemente levantarme cada mañana debería ser motivo de orgullo y alegría, y que hago?, llorar como un crio porque una lesión no me deja, porque ya no soy el que era, porque ya duermo cada vez menos…

…pues claro que la lesión no me deja, ya lo hará, y mientras se empeñe en seguir conmigo tendré que usar el tiempo en fortalecerme, en coger fuerzas para volver a levantarme por enésima vez, al fin y al cabo, de eso es de lo que trata este rollo de estar vivo, no?....que ya no soy el que era… pues como llore mucho por eso, la llevo clara, a nadie se le escapa que empecé a envejecer el día que nací…y que ya no duermo mucho?, pues no, en fin, tampoco eso es algo que “me quite el sueño”… una vez oí que Leonardo Da Vinci, dormía 20’ cada 4 horas, más o menos, por eso le dio tiempo a tanta creación…lo malo es que yo no sé ocuparlo a las 5 de la mañana más que en ver estrellas y escuchar olas…que tampoco es poca cosa.

Ser de hierro (Ironman), no implica que seas un superhombre ni nada por el estilo, en mi caso, ser de hierro implica que o me muevo o me oxido, y cuando no me muevo, no sé muy bien porqué suele aparecerme la diosa fortuna en forma de seres queridos, esos, los que te aguantan y que te sufren.

El hermano de la noche, Antonio.
De la noche despierta y de la noche callada, hermano desde siempre y ahora también de vigilia, está escrito amigo, tal y como aquella vez subiendo las Casas de la Marina, o en la tormenta cerca de la Manga…nos toca seguir pasándolas canutas… mientras toque, ya pasará.

El viento fresco, Juankar.
Dejó caer montaña abajo la bola hace unos días, y esta vino a pararse junto a mi casa, bendita suerte la mía, conocerle más y conocer a los suyos, ahora sé porqué eres así…tienes en tu casa a quien parecerte.

Agua mezclada de ilusión, Alfonso.
En el fondo sufre tanto o más que yo o que cualquiera de los que entrena, pero no se le nota, porque en el fondo la ilusión le puede más que a mí o a cualquiera de los que entrena. Tiene una piscina pequeña en el jardín, donde hacer largos o siquiera un volteo es más malabarismo que otra cosa de natación, pero ese agua…no sé con qué la mezcla el muy jodio, que te vuelves renovado, o más bien tranquilo, que para el caso…

Lo nuevo, que no bueno, ha sido enterarme del accidente de Cristóbal Diaz, Cristobicas como me gusta llamarlo, gracias a Dios, está bien dentro de lo que cabe y parece que aunque tenga que parar, todo quedará en un susto, viendo la luna delantera del coche parece mentira que no este peor. No le envio ánimos que de eso va sobrado, pero si mi apoyo para lo que necesite.


¿Ves Ramoncico?...a estas cosas me refiero cuando te hablo de la vergüenza de la queja.


Hablando ya de mañana, hay nuevos objetivos, algunos a la vuelta de la esquina, todos importantes si quiero darles importancia…de esos hablaré más adelante, el resto son cosas pasadas y que toca pasar, no son más que:

Cosillas pequeñas, cosillas que me dan vida.

viernes, 14 de agosto de 2009

EMBRUNMAN. El cielo justo al lado del infierno.

Este año 2009 está siendo raro en muchos sentidos para mí... más que raro, diferente.
Deportivamente hablando, las carreras y lugares que han ocupado gran parte de mi tiempo e ilusión durante los últimos 4 o 5 años, éste año no han entrado en el cesto de "mis posibilidades".
Mañana se celebra la 26ª edición del Embrunman, y tras 4 años acudiendo a la cita, éste año, toca verlo desde lejos, para mí, desde demasiado lejos.
Tengo el problema de la inconformidad grabado en los genes, y por ese motivo, casi nunca me conformo con mirar la prueba a la que voy sin más, la vida es finita y tanto el tiempo como las ocasiones para vivirlo intensamente, también lo son; por eso, me empapo de los lugares a los que voy todo lo que puedo y acabo dejando el ironman y los recuerdos de éste, casi al mismo nivel que los recuerdos de los sitios que visito, las imágenes que afortunadamente veo y muchas veces, la buena gente que voy conociendo por donde voy.
En éste caso, no sé si es no estar mañana a las 6 de la madrugada en la salida o no poder hablar a ratos con Denis, dueño del hotel Le Vallon (donde voy cada año), en mi pobre francés y en su nulo español, todo eso, o más bien, la enorme tabla de quesos que cada noche nos ponía como postre...no sé...
En cuanto a la prueba, y dado que me voy a estar dos semanas sin entrar por aquí, creo que nada mejor que copiar y pegar la crónica que escribí en 2005 sobre el Embrunman, era mi primera participación y ahora no sabría expresarme mejor.
Embrunman 2005:
"Mi dorsal? el 85. Según dicen, estoy encasillado en la categoría 30-34, pero sólo yo y unos pocos, sabemos que no tengo más que diez años y poco. Porque en ese mayo del 95 todo acabó, y todo que era mucho quedó en nada si lo comparo con lo que ha venido después del accidente.
También se dice que cuando tocas fondo, ya sólo queda un camino, y es para arriba, eso o rendirte del todo. Entonces, no tienes más remedio que mirar de frente a la realidad y ver que te ibas para el otro lado con el saco medio vacio, y eso si que no, si tienes otra oportunidad, debes aprovecharla e intentar que el saco se vaya medio lleno. Lleno de ilusiones en las que convierto mis retos y aventuras.
Como si de un presagio se tratara, también en mayo tres años después, en Posadas, a dos minutos de la salida del campeonato de España Absoluto de Duatlón, un abrazo y alguna que otra lágrima fueron mi agradecimiento a ALFONSO MARTINEZ, mi amigo y entrenador, una de las pocas personas que confió y supo que el deporte, al nivel que fuera, no se había acabado para mí, y con más valor que otra cosa me empujó hasta hoy, él es el "culpable" del Embrunman, los Ironman, y de hasta la última carrerilla de pueblo en la que esté en la salida, el tiene demasiado que ver en todo lo que pase desde ese dia, y sea lo que sea, tanto si es bueno como si no, será porque estoy aquí, por eso y por mucho más le estoy agradecido.
Antes o después tendré que parar un poco, aminorar la marcha, pero mientras tanto no quiero dejar nada en el tintero, si presiento que es en Lanzarote donde voy a respirar ese aire que pocos respiran, el de la satisfacción, el de la libertad, el de la felicidad al fin y al cabo, pues voy a Lanzarote si presiento que es en Embrun, a Embrun, el próximo?, no lo sé, y que más da, seguro que alguna otra locura llama pronto para llenarme los pulmones.
Embrun... Embrunman..., cuando te llames así, ya no serás un finisher, ni un hombre de hierro, ni siquiera un triatleta o deportista., no, si vas por primera vez, como yo, eres simple y llanamente un iluso, al que solo tira el corazón y la ignorancia. Si repites, pasas a ser un loco osado y valiente que ya sabe lo que quiere y lo busca, aunque sepa que le va a doler y mucho.
El lugar donde te dispones a dejarte algún que otro año de tu vejez, es tremendamente hermoso, pero eso solo lo verás uno o dos días después de la prueba. Si hubieras ido este año, si te hubieras llamado Ramón y fueses de Puerto Lumbreras, deberías saber que habrías dormido con fiebre hasta la tarde del día después, que cada escalón que subieras o bajaras te habría parecido como cualquier Col de los Alpes, que habrías comido sin horario ni medida durante dos días y que te habrías roto la sesera intentando ordenar ideas y sensaciones preguntándote porqué diablos lo habías hecho, habrías despotricado sobre lo inhumano de esa prueba, te habría sangrado la nariz por culpa de la altitud al bajar a la maratón, habrías clavado tus rodillas en la segunda vuelta mientras creías vencer la maldita cuesta del pueblo de Embrun y habrías intentado reconfortarte ante tanto sufrimiento sintiéndote víctima y preguntándote por qué te hacen eso, por qué tanta dureza, por qué, por qué.
Pero no paras, porque eso no te lo está haciendo nadie, en realidad lo estabas buscando, el dolor de piernas, el mareo, el vacio...todo eso y más es Embrun, si vuelves ya no serás un ignorante. Debería estar contento, bajar de 13 horas, por lo visto, está bien, pero allí en Embrun, eso solo son datos, datos que te pueden cambiar en cuestión de momentos, en el 24 estás acabado, y del 30 al 42 recuperas casi cincuenta puestos, (Dios!!!, pero si llevo doce horas intentando adelantar a los diez o doce de delante y casi muero en el intento).
Entré esprintando como un idiota, pues iba solo, y apreté el puño al entrar mientras se me escapaba un yaaaa!!! muy largo y algún que otro taco. Entré en meta enrabietado y no porque me fuera mal, no, si no porque esa locura ya se había acabado, todavía hoy, sigo diciendo que nunca más, que por nada del mundo quiero volver al Embrunman. Alguien me cree? "
....cuatro años después....como para creerme.

jueves, 6 de agosto de 2009

Abuelo Cebolleta al ataque…

Retrospectiva de Roth 2009. Toma final.
Acaban de llegarme las foticos, y con ellas, además, ganas de volver a "cascar" y zumbear por la cabeza de más de uno, en fin, es lo que tiene estar en dique seco, es lo que tiene ser un poco Abuelo Cebolleta.

Han sido diez días en seis años, diez ocasiones, diez aventuras, diez vidas, cada una más intensa que cualquiera de las otras nueve, y cada una tan distinta…

Supongo que solo es vértigo, y no otra cosa, recordar con más frescura mi primer ironman en Lanzarote que el último hace unas semanas, supongo que es vértigo y no el “chocheo” del que envejece.

Comparar, casi siempre, y casi con todo, suele ser una enorme y estúpida pérdida de tiempo, por eso me niego a comparar Roth con el resto, Embrun y Lanzarote, todas son caras distintas y al mismo tiempo bellas, sin embargo, y sin llegar a comparar, si puedo elegir o preferir, mi cabeza se va para las islas o para los Alpes.

Puedo hablar de sensaciones, de emociones, de plenitud al conseguir el objetivo buscado, en Roth, una marca, unos números….velocidad y sobre todo espectáculo; en Embrun, llegar siempre al límite de mis posibilidades…conocerme mejor; en Lanzarote, terminar y sentirme siempre especial, y muy afortunado de haber sido parte de ese día, en la isla….

Ahora, a toro pasado y sin haber dado aún ni una brazada, ni una pedalada, y casi ni un paso, hago balance de mi participación en Roth, y siento satisfacción, estoy contento, valoro mucho más lo que hice que cuando crucé meta, 9h44’ es todo lo que pude hacer y eso es lo que Ramón valía el día 12 de julio.
Y tengo que estar satisfecho, y tengo que hacerlo no solo por mí, pues volver a terminar cada ironman se convierte cada vez más en cosa de muchos, Antonio Luis, Alfonso Martinez, Juankar, los Trixantos, Juan de la Torre, los amigos del triatlón y del blog, y sobre todo la familia, siempre la familia…

Por otro lado (aunque el bueno de Juankar, un UrbikoMan para más señas, no me crea), soy consciente de que las adversidades, no se deben contar demasiado, no debe uno ponerlas como excusas, pues te conviertes en un llorica mantecas…bueno, ya sé que no siempre lo consigo, pero sí tengo claro que esos problemas son parte de lo que hacemos, todos los tenemos, y posiblemente en el regateo, en el esquive de los problemas está escondida la verdadera belleza y la emoción de estas hermosas locuras.

¿Acaso algún día dejaré de tener algún que otro problema?...alguna que otra excusa?...Válgame Dios¡¡¡ .. si ése día llega... será el Campeón del Mundo, y no otro, quien escriba.

Ále…