viernes, 8 de abril de 2011

Gracias TRISENSE.

TRISENSE T5 CHALLENGE.


Gracias por buscar un poco de la esencia del Ironman de Hawaii, esa que siempre ha estado y sigue ahí, esa que apenas se asoma ya, entre tanta parafernalia y tanto marketing.

Por tratar al grupo de edad, a su espíritu y al deporte sin más, como algo que va más allá de los números y los laureles.

Por querer saber de quienes no ganan, las historias que les llevan a intentarlo.

Por decir de otra manera, lo que yo me esmero en decir a todos, que si yo puedo, cualquiera puede.

En el interior de las personas están sus oportunidades, y la chispa que hace que estas afloren, puede estar más cerca de lo que uno cree... incluso en su misma calle.

Gracias por darme la oportunidad de nombrar a Adica y que todos sepan de ellos. Ellos también lo agradecen.

Es bonito y triste a la vez, pensar que el nombre de ésta asociación suene más por distintos lugares del país, que por mi propio pueblo. El fin último y objetivo o reto o como se le quiera llamar, es que todas esas "Adicas" que haya por ahí, terminen por ser escuchadas, tenidas en cuenta y respetadas al fin y al cabo. Lo que aquí sucede es un buen ejemplo.

Mientras, habrá que seguir intentándolo, habrá que intentar seguir haciendo ruido, aquí, en Francia, en Alemania, incluso en Hawaii... porqué no...

Gracias Trisense.

jueves, 7 de abril de 2011

Sobre lo anormal y lo subnormal.

A finales de la primavera de 2010, escribí esto que publico hoy. Una necesidad interior me pedía a gritos escribirlo sin más. Ahora, por diversos motivos, entre los que se encuentra conocer la situación de Emilio, un deportista cordobés que a menudo se pasa por aquí y que ahora lo está pasando mal por culpa de un accidente, me lleva a revivir sensaciones parecidas y a dejarlo caer sin más.
A quien le caiga bien el relato, será porque piensa igual, parecido o ni sí ni no, le es indiferente; a quien le caiga mal lo que digo, igual es porque se siente aludido, en cuyo caso, y metafóricamente hablando, espero que conforme le caiga, le aplaste.

Sobre lo anormal y lo subnormal.

"Cierto es que hoy no me he levantado con buen pie. En realidad, ni hoy ni ayer y mucho me temo que mañana tampoco, pues ya tengo la visita anual de las fascitis en las plantas de los pies.

Esto no ayuda demasiado a que rebose de ánimo y alegría, aunque tampoco es que el asunto me amargue demasiado.

Tenía escrito el siguiente relato sobre un hecho tristemente verídico, ocurrido hace unos meses en mi pueblo y más concretamente a un amigo ciclista al que valoro mucho, y no precisamente por sus cualidades físicas, que aún teniéndolas, para el caso, son lo de menos.

No lo expuse en su momento, y debí hacerlo entonces.

Contarlo precisamente hoy, se debe principalmente a dos razones, la primera es porque la conciencia ya no me deja tranquilo si no hablo, me quema la boca y me consume la rabia, y la segunda, porque últimamente es raro el día que salgo con la bici y algún descerebrado al volante no pone mi vida al filo de un último suspiro.

A Miguel, le llamamos por aquí “Farfán”, por su estatura y su forma de ir en bici, que recuerda mucho a la de aquel escalador colombiano que aún corría en la época de Indurain.

Como casi cualquier tarde de las que he salido a entrenar durante los últimos años, fuese verano o invierno, era rara la vez que no me cruzaba con Farfán y su bici.

Yo, como casi siempre, pensando en las series que tenía o en los puertos que subiría; él, como casi siempre, pedaleando tranquilo buscando algún compañero de fatigas para echar un rato de bici.

Quien conoce a Farfán, sabe que sus primeros juegos fueron sobre la bici de ruedas gordas y más tarde, “gracias” al bonito invento de la “mili”, cayó en un agujero tan profundo, que desde luego yo, no creo que hubiese salido sin ayuda.

Hasta donde sé, de aquello, él salió solo, y lo hizo por pura convicción, por aquello de más vale tarde que nunca, por los suyos y sobre todo, por sí mismo.

Desde entonces, cuando lo veo en la bici, y me cruzo con él, siempre pienso que más que a un ciclista, estoy viendo a un valiente con todas las letras.

Esta primavera pasada, al día siguiente de vernos y saludarnos, cada uno con su ruta en mente, me dicen que lo había atropellado un coche. Sin más datos que esos, lo único que llegué a sentir fue cómo se me encogía el corazón, nada más.

Poco a poco me fui enterando de cómo sucedió y sobre todo, de su estado.

Un coche, adelantando a otro en plena curva ciega a derechas, sobre la línea continua le golpeó con el espejo retrovisor lateral, de frente, en el brazo izquierdo.

Brazo prácticamente destrozado y a punto de perderlo, hueso roto, musculatura y nervio principal sesgados.

La última vez que hablé con él, tenía aún el brazo paralizado, en realidad, a malas penas mueve un solo dedo de la mano.

Lástima que sea el índice, y no el corazón, para enseñárselo con la punta hacia arriba a los anormales y a los no normales, cada vez que se encuentre con ellos.

Estar por debajo de lo normal, es algo sub-normal, y por otro lado, algo que no es normal, es simplemente, a-normal.

Hay estudios que afirman, que la mayoría de los niñatos que conducen nada más sacarse el carnet, mostrando lo que para ellos son cualidades al volante, porque aceleran, corren, hacen chirriar las ruedas y llevan la música a mil con las ventanillas bajadas, aunque fuera nieve, esos, esos tienen una parte del cerebro que aún no se ha desarrollado totalmente, esa donde está escrito que es mejor ser un gallito por muy ridículo que se muestre uno ante los demás, y esa donde el riesgo se trata como algo fácilmente controlable.

Evidentemente, el niñato gallito energúmeno descerebrado y cobarde que casi mata a Farfán y al que posiblemente deje discapacitado del brazo izquierdo (rezo a quien sea, pero rezo para que no suceda), ése delincuente tiene una parte de su pequeño y mísero cerebro por debajo de lo normal, o lo que es lo mismo, es un SUBNORMAL.

Algunos saben ya de las subnormalidades de éste elemento, entre otras, la de darse a la fuga con el coche ante un control policial, otro acto glorioso del cabeza hueca, sucedido semanas más tarde del accidente con mi amigo.

Pues bien, ni por una cosa ni por otra, está el despojo éste entre rejas, o con arresto domiciliario, o al menos sin carnet durante un tiempo hasta que se celebre juicio… no, que va, sigue conduciendo su buga como si nada hubiese sucedido.

Esto es, cuando menos, algo que no es normal, y si no es normal es anormal, y si quienes permiten que esto suceda, o sea, las autoridades competentes, sí… esas de trabajo público que paga el Estado… y mira tú por donde, al Estado éste al que le pago yo con mis impuestos precisamente para que no permita estas cosas, las permiten, pues permítanme a mi entonces afirmar, que quien deja que lo anormal suceda, algo como dejar a éste sujeto libre y tan peligroso como cualquier terrorista con pistola en mano, entonces, esa o esas autoridades están obrando de forma anormal y a menudo hasta por debajo de lo normal.

Bendito hemisferio desarrollado y primer mundo en el que me ha tocado vivir".

Nota: Diez meses después de escribir todo esto y algo más de un año después del accidente, hace unos días tuve la inmensa suerte y alegría de encontrarme a Miguel (Farfán), vestido de ciclista y dispuesto a salir con la peña en la ruta del sábado.
 
Tu estatura no te hace justicia amigo, eres muy grande.

martes, 5 de abril de 2011

Adica crece y se expande, gracias a Huellas Ingravidas

HUELLAS INGRÁVIDAS EN MURCIA CIUDAD.

Distrito Artístico selecciona el proyecto 'HUELLAS INGRÁVIDAS Arte y Discapacidad' para crear un espacio de encuentro con exposiciones, café-tertulia, proyecciones, libros especializados, té-coloquio y otras actividades.

En Adarve Platería Murcia DA_02 podrás encontrar libros, publicaciones y artículos relacionados con arte y discapacidad... DA-02 Murcia.



Os animo a pasaros por el lugar. A veces, de algo tan sencillo, te puedes encontrar con sorpresas... como llegar, mirar y escuchar el silencio.

No habrá entrenamiento que mejore tu espíritu tanto como eso.

viernes, 1 de abril de 2011

Aquel mes de marzo…

… que ayer terminó, me dejó mucho de eso que busco desde hace años, con estos vicios míos de deportes varios.

Haré repaso del mes,  pero lo primero sois vosotros, todos vosotros y algunos más. Llegar a 50.000 visitas en dos años con ése contador puesto, es algo que no solo me cuesta imaginar como sucede, sino que encima me da hasta vértigo. Hace un año pasaba las 20.000 y creo que dije lo mismo o al menos lo pensé.
Esta ventana sigue abierta para todo el que quiera asomarse, me alegro por quienes se entretengan y lo siento por quienes sientan haber perdido el tiempo. De la forma que sea, GRACIAS A TODOS.

Vamos allá con marzo.
A primeros corrí por un parque natural, el de Cabo de Gata, rodeado de familia y amigos.

Dos semanas más tarde, esa familia del norte,- familia y amigos que forman el grupo Urbiko, nos esperaban a Inma y a mí, con los brazos abiertos-.

Un fin de semana completo, emocionante y por supuesto, efímero… como siempre que vamos, el tiempo pasa demasiado rápido y cuando venimos a darnos cuenta, ya estamos de regreso.

Foto del equipo, reunión y cena para el primer día, el viernes 18.

Duatlón de Oñati para el día siguiente, un lugar al que me gustaría volver, no solo por terminar lo que empecé sino por volver a vivir un ambiente de esos que te ponen los pelos como escarpias, de esos que te hacen sentir hasta bueno… vayas en la posición que vayas… vaya que si volveré…

Y para rematar tres días de infarto, madrugón el domingo para aprovechar que el lesionado murciano, no corre pero pedalea… ¡ay va la ostia! ¡ pues ya que estás aquí, vamos todo el equipo a correr mañana la Bilbao-Bilbao, pues! ¡que salen 7000 y sin nosotros dicen que no se hace…:-D!
Comida con la familia numerosa, coche y nueve horas a 110 no más…

La consecuencia de las consecuencias.

El problema físico de aquel dorsal por tierras del norte, es una consecuencia que deriva en otra, no estar a estas horas en la charla técnica de Sueca. Mañana os echaré de menos.

Y estas consecuencias ya han derivado en otra, ha sido como un resorte, como un muelle oportuno o inoportuno según se mire… que salta cuando le da la gana y sobre todo, cuando algo me para.

Si sigo con la metáfora del montañero y su montaña, termino por contar una vez más, mi forma de hacer las cosas, mi ánimo de propuesta: si quiero subir aquella montaña, y me parece difícil tarea, dejo de mirarla y pensar demasiado en ella, miro la siguiente, la que está más allá.. quizás más difícil…quizás más alta. Así, ya no me parece tanto la que anhelo, ni por esfuerzo ni por espera.
Ya pienso en Sueca y en mí con 41 años, tampoco falta tanto.

Y que a nadie se le ocurra pensar en la palabar revancha, cuando hablo de seguir, de volver, de repetir, de encabezonarme... no es revancha con nada, es sencillamente, levantarse y volver a andar.

Mientras, tengo todo un año para seguir llevando... para que me siga acompañando ADICA, allá por donde vaya. Francia en junio será la cita... nada, ahí a doce semanas escasas...

Lento pero seguro.

Las zapatillas ya empiezan a acumular polvo desde ayer, muy muy lentamente, me duelen los huesos porque no sé correr tan despacio (tan despacio es acompañar a mi mujer que va andando). Pero también esto tiene su parte buena, pues así me voy haciendo a la idea de los ritmos de los 101 kms de Ronda en 24 horas, para dentro de 5 semanas.


Antes, vendrá mi última prueba de duatlón (atendiendo siempre a que la salud quiera). Será otra vez en Pais Vasco, en el Duatlon de Arrigorriaga, 12-75-12. Duro, bonito, exigente, bonito otra vez…

Campeonato de Euskadi de larga distancia que mi club organiza no solo con todo detalle, sino con el corazón, que es lo más importante. Si no me equivoco, será mi 7ª participación. El ánimo me lo dice: lo haré bien….

… ¿qué haré bien?: pues disfrutar, pues.