Cuentos de otoño, según la Fetri.
Como entre lo que pasa, lo que pienso, lo que piensan otros, y como están las cosas, es fácil que me vaya por los cerros de Úbeda o de Baeza, voy a intentar aclarar y aclararme yo un poco sobre lo acontecido, que no lo tengo muy claro todavía:
No lo cuento, lo hago:
Primeros de año: marco con una cruz como objetivo el Camp. de España de Triatlón Larga Distancia.
¿Donde se hace? Ah, mira, en Ibiza. Pues vale, veo la isla y de paso intento hacer un buen puestecillo en Grupos de Edad y clasificarnos para el Mundial de Vitoria en 2012, cerca de mi gente de club.
¿cuando se hace? Ah, mira, finales de octubre… el 30¡¡? Vaya, pues mi gozo en un pozo, ése fin de semana me es imposible. Nada, pues otro año será. Ni Ibiza, ni ningún clasificatorio.
Mes de septiembre:
Notición: Se suspende Ibiza. Como casi siempre, por causas ajenas y sin más responsabilidad que la de pedir disculpas, Ibiza habla y la Fed. Española, calla durante unos días.
Mientras, gente con un nudo en la garganta pues estaban clasificados (el “aliciente” famoso), y en algunos casos habían pagado ya vuelos, hotel y hasta dejaron para entonces sus días de vacaciones. Cosas recuperables en unos casos y no recuperables en otros. Me libro de todo eso.
Poco después:
Notición Bombazo: Ximo Rubert, le saca las castañas del fuego a la Fed. y se hace cargo de la prueba con un mes por delante para gestarla, parirla y darle de comer hasta que se emancipe…
Y pienso: ostras, si la hace Ximo, la hace cerca…. A ver, a ver… toma ya¡¡ en Orihuela nada menos, a una hora de coche de mi casa… y cuando, cuando??, toma ya otra vez¡¡¡ el 6 de noviembre¡¡¡ ése sí que puedo.
Tras una semana sin entrenar tras el Titán, los ojillos se me iluminaron, me subió el pulso y no tardé en subirme otra vez a la bici. Con el año cargado de kilómetros, pero con la ilusión de continuar.
Pero entonces pensé que si no me he clasificado, lógicamente no me dejarán competir, porque aunque éste sistema no me guste, las cosas están así y la gente que sí se ha clasificado se merece un respeto, y no voy a llegar yo ahora y me voy a subir al carro sin más.
Miro los inscritos totales, sumo élite, grupos y open y apenas pasan la centena… a menos de un mes…
Digo yo que levantarán la mano un poco o el “camarero se va a tener que tomar toda la cerveza del bar…”
Solicito información tanto al organizador como a la Fetri y los dos me indican que pida la invitación única que se le concede a cada Federación Territorial para que esta la otorgue a un solo triatleta.
Solicito la invitación única a mi Federación Territorial y ésta ya está concedida.
Se acabó.
Tres días de ánimos renovados entrenando con la esperanza y casi la convicción de que me dejarían correr y vuelvo a colgar los hábitos y a poner la mente en 2012. Pero bueno, aunque soy socio del club Fetri, en ésta fiesta no había coca-cola para mí, así que ni me esperaban, ni me querían en ella. Lo entiendo, en muchos clubs, con ser socio no basta.
(hoy, a falta de semana y media, van 134... se descartan las salidas por oleadas)
La cuenta sale fácil, 135 es más que 134, así que hemos salido perdiendo todos, sobre todo ellos, que ahora, como buen hijo de vecino, haré con mi dinero cuanto me plazca y hasta igual le sumo unos euros más y se los doy a los yankis para correr sobre otra M con punto encima y claro... haré como que no escucho a los mismos de siempre, decir que por preferir lo de fuera a lo de casa, merezco las Diez plagas de Egipto.
Dos días después, por lo visto, empiezan a verle los dientes al lobo, en forma de nuevo fiasco participativo (que por más que se empeñen algunos, no es culpa de los triatletas… precisamente en los tiempos que corren… pensar eso… da que pensar), y resulta que el baremo igual se modifica y dejan que las distintas federaciones inviten a más de 1.
Lógicamente, yo parado ya por 2ª vez, y habíendo puesto en conocimiento de tooooodo el mundo mi interés en competir, en seguir un mes más maltratando mi cuerpo, en dejarme 180 euros de inscripción por correr una prueba el 6 de noviembre… no iba a esperar otra ventarea... u otro -sigue por si acaso-... que yo, hasta iluso llego, pero tonto del todo... aún no.
Más bien soy un mataillo, un vejete, un mísero age-group y aunque les sobraran tres cuartas partes de perchas vacias en los boxes de Orihuela, no iba a pretender a los dos días de hablar con ellos, que recuperaran mi correo y solicitaran mi presencia, mi esfuerzo y mi aportación económica a la causa… no, ni hablar... ellos en sus trece, que más vale muerto que sencillo, que me hundo en el fango…sí, pero repeinao.
¡¡Ay!! (si fuese tonto del todo, pensaría..), ¿quien fuese semipro?, ¿cuasipro o aspirante a pro…?... entonces igual mi dirección de correo brillaría más y se vería hasta en la oscuridad y no andarían ellos ahora corriendo como locos desde hace más de dos semanas, buscándola por ahí para llamarme a filas...
Fin del cuento.
¿Fin del cuento?
Caguendiez¡¡ pues no es que me entero, y con alegría además, que quieren hacer un medio ironman en Valencia el 3 de marzo de 2012, con lugar y fecha que me vienen que ni pintadas, la marco con la misma X que he tenido que borrar apenas hace un mes y ahora me dicen que será Camp. de España de Media Distancia… por favor¡¡¡... ¡¡¡con lo bonicos que éramos cuando éramos feos… !!!
A ver, y ¿qué tengo que hacer ahora para competir… a quien se lo pido, a quien llamo, a quien le digo eso de: por favor, por favor, déjeme usted gastarme el dinero y las ilusiones, que las cuento por miles de docenas o manojos y no sé que hacer con tanto… y a ver que deciden sus majestades hoy...
Y mira por donde… al momento me llevo una alegría que a su vez, me deja perplejo y que, mira por donde otra vez..., es la razón última de toda esta entrada: resulta que no hay que clasificarse ni nada antes de Valencia…¡¡¡
Total, que donde dije digo, digo Diego… y que quien entienda algo… meloexplique… que yo lo único que veo es una falta total de coordinación a la hora de llamar o no a un técnico en ventanas, pues a veces, da la impresión que una grande... grande... pero grande de verdad y que debe haber en la Fetri, se ha roto, y por ella, según el día que amanezca, sopla el aire p’allá… o sopla p’acá…
y lo peor de todo, que se tiran la pelota a ver quien llama al técnico en cuestión, y al que le toca la última, se queda pensando... vale sí, lo llamo, pero hoy no... mañaaaaaaana.



