lunes, 21 de octubre de 2013

Carreras que son como bombones.


"My mother always said, life was like a box of chocolates...."
...tremenda frase de uno de los mejores filósofos que, literalmente, nunca han existido... la madre de Forrest Gump...de la que él hablaba en el banco del parque: "Mi madre decía, que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar."

Y así fue ayer, como casi todos los días, pero en un domingo de carreras.

En el triatlón de media distancia de Cabo de Gata, al que llegué posiblemente mejor preparado de lo que he estado en mucho tiempo y sin embargo... mira que me gustaría tener alguna excusa o razón (digo tener... que no: poner) para quedarme bien del todo, peeeero... sencillamente no la hay.
 
No ya por alegar un mal resultado, que para nada creo que lo sea, (si se me permite la falta de modestia), el 22º creo que es un buen puesto y las 4h28' también lo son, porque ya uno con estos años sabe perfectamente cuando ha hecho todo lo posible y ese resultado ayer era un 100% de lo posible, quizás más, lo pienso y lo creo, a pesar de que reconozco que estas cosas no me quitan el sueño por buenas o malas que sean o parezcan.

Pero y la diversión?, y el disfrute?, y el "gozo de sufrir"?... donde estaban ayer? quién se los llevó... porque yo... mira que busqué y no los vi...
Esa fue la espinita que me quedó al final, ese regustillo amargo en el paladar.
 

Me tocó un bombón de esos que lleva licor dentro... agggg... mira que me gustan poco...me lo como, pero agggg....pooor favoorr, con lo fácil que es ponerles más chocolate.

Menos mal que ahora, el pre-carrera y el post-carrera no te dejan pensar mucho en la carrera... :-D y el gustillo amargo de que las cosas salgan como normalmente salen, que es: nunca bien del todo, pues eso, que para dulce de verdad tengo yo lo de antes y lo de después.
Foto: Cortesía de Conchip.
 
De mi tropa, comentar la muy buena carrera de Juan Bastida consiguiendo un 12º lugar y mejorando notablemente sus prestaciones en el sector ciclista y en 15ª posición en la prueba de distancia olímpica sin drafting, enorme carrera la de Juan Francisco Rodriguez que poco a poco se va haciendo a su nuevo deporte, saliendo segundo del agua y con un parcial en ciclismo de muchísimo nivel para el tiempo que lleva. Este muchacho dará mucho que hablar.
 
Y por supuesto, la enorme alegría de ver a mi hermana, terminar la temporada de triatlón de este año con un media distancia, sufriendo mucho porque los comienzos, o los nuevos comienzos, nunca fueron fáciles, pero no penando. Desde el año 2008, cuando terminó su Ironman de Lanzarote, no se había vuelto a meter una prueba larga de triatlón o duatlón entre pecho y espalda.
Poco a poco, que dirían las hormiguitas, poco a poco se llega lejos.
 
Por mi parte, como no tuve problema alguno, poco que comentar, fui, hice y me vine, ni puedo llorar ni quejarme si estoy como ahora, sano y contento... que no satisfecho, por supuesto.

Que al día siguiente de una prueba con la dureza de la que hablo, no haya apenas molestias por el esfuerzo, reconozco que es algo a lo que estoy poco acostumbrado y sin embargo, ayer y como siempre, hice todo lo que pude o todo lo que mi cuerpo quiso.
 
Supongo que el bombón envuelto donde estaba la caja de cambios, ayer se derritió antes incluso de que comenzara la prueba y si acaso tengo dos o tres velocidades... ayer no entraba más que una y como decimos por aquí... "y demasiao que aguanté al tran tran...".
 
No si... quien no se consuela, es porque no quiere.
 
Por si acaso, ayer, nada más cruzar meta, me quedé mirando un momento a ninguna parte y pensé durante unos segundos si me seguía gustando el chocolate.
Ya tengo la caja de bombones repleta otra vez.

viernes, 11 de octubre de 2013

HAY UNA NOCHE DE OCTUBRE...

 ... durante la cual, no me gusta dormir.



Pues ahora que lo dices, y aprovechando que en pocas horas se celebra una vez más el Ironman de Hawai, te contaré lo primero que se me viene a la cabeza cada año por estas fechas.

Recuerdo cuando había quien contaba, que no dormía durante una noche de octubre, porque se quedaba viendo el Ironman de Hawaii atento a la pantalla del ordenador. Lo escuché y leí muchas veces y aunque lo podía entender y lo respetaba, nunca se me ocurrió pasar esa noche en vela, porque mis gustos, sueños o sencillamente, mis caminos, no iban en esa dirección. Uno dijo una vez, que viéndolo con su mujer, le dijo que al año siguiente quería estar allí. Desde ese momento puso mente y cuerpo manos a la obra y finalmente lo consiguió.

Creo que sabes que son diez años los que llevo metido en este mundillo del triatlón y de la larga distancia, pero no sé si sabes que volar al Pacífico solo lo desee una vez y muchas circunstancias, muchos factores influyeron y se aliaron para que al final pudiese ir. 


Sabía por entonces (2010), como sé ahora, que muchos mejores y con más condiciones que yo y muchos otros que lo soñaron y lo sentían también mucho más que yo, no tuvieron esa fortuna. 

Dos de esas personas, buenos amigos por otro lado, están ahora allí, Pedro María Campoy Cuenca al que conozco casi desde que era un jovenzuelo y cuya imagen es imposible separar de la palabra Triatleta por como ha vivido y derrochado ilusión por este deporte incansablemente, e Iván Tejero Vázquez, al que conozco desde hace menos tiempo, pero al que no hacia falta tenerle como amigo los años que lo somos, para darse cuenta en una simple conversación con él, el tipo de persona y deportista es y qué espíritu le mueve a luchar y perseguir su sueño.  

Por paradojas de la vida, están en Kona, y no para competir, sino para acompañar a sus respectivas parejas Mabel Gallardo y Patricia Bueno Pérez, cuya presencia allí,me consta que en pocas ocasiones se ha merecido tanto. A Mabel, más incluso que por Pedro María, me une el hecho de que es lumbrerense como yo y sobre todo por su familia, los Gallardo de toda la vida, amigos también, de toda la vida.

Creo que esa casualidad, la de esas dos parejas y la situación que están viviendo es bonita. 


Seguro que mañana por la noche (amaneciendo en Kona), tanto Iván como Pedro, tendrán sensaciones contrapuestas, pero no me cabe duda, y menos después de haber estado, que estarán y se vendrán satisfechos de haber conseguido lo más importante, más incluso que la propia prueba, que es vivir y saborear el ambiente, sentir lo que significa aquello. 
Los dos están tocando con los dedos algo que es real y como real que es, es posible. Antes o después, volverán y lo harán para hacer como hice yo, para cerrar el círculo y a lo mejor, como en mi caso, volver sintiéndome un poco más pequeño, pero muy lleno por dentro.

Lleno de gratitud por que se me brindara la posibilidad de estar allí y sobre todo por dejarme ver que todo no se reduce a la competición, al tiempo final, al puesto logrado, sino a mucho más. Y eso es algo que ya sabía desde mucho antes, pero que allí se me quedó grabado para siempre y para el resto de pruebas en las que estoy y esté presente.


Te diré que volví de allí con algo más en el zurrón, la convicción de que aunque había cumplido con una propuesta, ya no debía cerrar nunca más ninguna puerta a nada que deseara en esta vida, mientras esta vida me quiera con ella.

Para mañana, les deseo lo mejor, a los cuatro, aunque lo mejor, como digo, ya lo están viviendo cada día.

Y sí, a la pregunta que te hiciste al principio, te digo que si. Desde entonces, desde 2010 y cada año, hay una noche en octubre en la que me tomo algún que otro café para no dormirme mientras miro la pantalla.

viernes, 4 de octubre de 2013

Thanks!, Merci!, Gràcies!, Grazie!, Dank!, Eskerrik asko!!! 

Una temporada más, Gracias por vuestra amistad, compañía y confianza.

lunes, 30 de septiembre de 2013

LA COMPETICIÓN Y EL DEPORTISTA AMATEUR. CUESTIÓN DE SENTIDO COMÚN.

Normalmente, no suelo andar ni pregonando ni publicitando lo que hago o dejo de hacer, como tampoco soy de los que ponen los entrenamientos hechos a vista de todos. No porque me parezca mal ni respete a quienes lo hagan, sino porque entiendo que esto es algo muy personal y que cada uno debe hacerlo de la forma más adecuada a sus circunstancias.

Llevo la preparación y colaboro con deportistas populares desde hace unos 16 años, (atletismo, ciclismo, triatlón)  y entiendo que como no suelo hablar de ello, últimamente en algún medio que otro, haya quien se ha... digamos -sorprendido- al saberlo. Incluso dejando caer que acabo de llegar a estas lides. 

No es este el motivo del post. No voy a responder a lo innecesario, a lo inutil, más de lo necesario... solo diré que no necesito tener afición por todo lo referente a metodología del entrenamiento... que la tengo; ni la preparación básica y justa (cursos) para poder llevar a deportistas amateurs (la mayoría de nosotros)... que la tengo; ni necesito hacer quince ironman, ni más de treinta años compitiendo para pensar que solo por ello puedo entrenar... aunque tenga todo eso; no, se equivoca quien piense así. Hay tres aspectos que me otorgan la potestad real para hacerlo y que son mucho más importantes que los cursos, los años compitiendo y los resultados o metas cruzadas: El derecho me lo dan:
1. El sentido común.
2. Tener claro que no tengo porqué tener la razón, ni que nadie la tenga solo porque grite u ofenda más fuerte.
3. Y sobre todo, los deportistas, su opinión, su satisfacción y sus ganas de mejorar.

Dicho esto, lo mejor es otorgar a algunos de estos deportistas el reconocimiento que creo merecen y que, quizás mal por mi parte, no suelo hacer público precisamente por mi "silencio" o poco hablar de este tema.
No hablo ni hablaré de otros por muy diferente forma de aplicar el entrenamiento que tengan, por respeto y sobre todo porque al final, todos mamamos de fuentes y experiencias anteriores a las propias. A todos nos han enseñado y nos enseñan otros. Cerrar los ojos a eso y pretender que ya se sabe todo, es el primer paso para el fracaso.  Siempre he dicho y pensado que no hay entrenamiento perfecto ni sesiones milagrosas, si no existe fe o convicción por parte tanto del entrenador como del deportista de que es ese y no otro el adecuado.
El post es largo y lo aviso, pero entiendo que mejor de una vez y no extendido en muchos post seguidos. Mejor un buen "golpe" que no una tortura continuada en varios dias....

Prefiero que sea así porque creo que es un buen reflejo de la mayoría de los que lo lean.
Foto de tres de estos deportistas en grupo. Grupo en continuo y paulatino crecimiento, en todos los sentidos. De izda a dcha, Jose Angel, Juan Bastida y Emilio.


Incluyo algunos ejemplos del grupo de entrenamiento que hace triatlón, y casi dedicado por entero a los que hacen larga distancia, porque el post va dedicado a las posibilidades reales de un deportista no profesional, aunque estos ejemplos son también aplicables a otros que practican atletismo o ciclismo de montaña y/o ruta, sea cual sea la distancia que se haga. 
En éste grupo de triatlón y en este año precisamente se aunan muchas de las circunstancias de cada uno que creo que pueden ser útiles para la mayoría de los que lean esto.

Como ejemplos, de la inmensa mayoría de los deportistas que dedican su tiempo libre, su dinero y sus ilusiones a vivir, a hacer aquello que les gusta y a hacerlo como les gusta. A buscar motivos que no hace falta encontrar. A sentirse completos haciendo algo que, aparentemente, no reporta más que cansancio. A pensar y decir en voz alta lo que anhelan, sin miedo a las burlas o las críticas de aquellos que no les entienden. A hacer con su cuerpo y su vida, aquello para lo que su madre les parió: lo que les da la gana, sin más. Sin ofender a nadie, sin molestar y buscando cada uno la mejor forma de hacer el camino. Su camino.
Quedan descartados los profesionales, pues aún pudiendo aunar todo lo anteriormente dicho, se les suma la necesidad de hacer ese camino con una presión y rectitud mucho más acusada. Se les va en ello el sustento.

Quedan descartados aquellos que sin ser profesionales, quieren hacer creer al resto que lo merecen tanto o más que los que ya hay. Descartados los faltos de humildad y los irrespetuosos con el prójimo. Y la suma de ambos, los envidiosos. La envidia entre mediocres, suele ser el resultado de la mala elección del deporte hecho por uno de ellos, hecho que se puede comprobar fácilmente mirando la cara de angustia e infelicidad previa a la salida de cualquier prueba en la que cree, erróneamente, que su valor, orgullo o aceptación social están en juego,  o por el contrario la sonrisa del contrario que aún sabiéndose iluso o flipao a los ojos de otros, hace lo que le viene en gana sin miedo al fracaso, porque el fracaso para él, es no ser feliz con lo que hace.


Como ejemplos de todo lo anteriormente expuesto y haciendo comentarios sobre éste año 2013, pondré a estas personas, grandes profesionales de su casa y su trabajo y además, deportistas.

Por orden de participación y celebración de sus pruebas objetivo este año:

Jose Angel Benito.
Club: Vialterra Ubeda.
Prueba: Triatlón distancia ironman, TRISUR SEVILLA
Padre de familia. Empresario. Trabajador incansable.
Objetivo: Seguir haciendo y disfrutando cada año de algo que le llena y apasiona. La larga distancia.
El gusto por hacer larga distancia y la falta casi total de tiempo para prepararla.


Entrenando juntos desde 2010, con Jose Angel hemos preparado varias pruebas de media distancia y tres pruebas ironman, Zurich, Extrememan y éste último en Sevilla, el Trisur.
Posiblemente, este año haya sido el más difícil para preparar su prueba larga anual. Curtido ya en muchas batallas a pesar de los pocos años que lleva haciendo deporte (y me refiero a cualquier deporte), Jose Angel, tuvo que tirar de todo el tesón y ganas habido y por haber, y sobre todo de apoyo familiar, para no detenerse durante el invierno pasado y preparar la prueba de distancia ironman Trisur.
Un ironman a primeros de abril supone trabajar mucho durante el invierno, “abusar” de entrenamientos en rodillo y muchos rodajes nocturnos. Complicado, pero no imposible.
Encajar las sesiones entre sus mil viajes laborales, familia y compromisos sociales, fue cosa de los dos.
Convencerle de que, aún teniendo muy poco margen de fallo, si cumplíamos con lo fundamental y tirábamos de lo acumulado en temporadas anteriores, todo era posible, era quizás mi labor más importante.
Llevarlo a cabo, no hundirse los días que la fatiga podía con él. Entrenar en cualquier punto de la península si allí se presentaba ese escaso tiempo libre, confiar y fortalecerse de las adversidades, eso sólo fue cosa suya.

Juan Francisco Rodríguez
Club Triatlón: Trilum Puerto Lumbreras
Club Natación: UCAM Fuensanta –Murcia-
Prueba: Primera temporada de triatlón. Campeonato de España Master de Natación.
Objetivo: Conversión paulatina de nadador a triatleta, sin dejar de lado su deporte.


Me extiendo un poco más que con el resto, porque a pesar de ser el que menos tiempo lleva en el grupo y aún no toca la larga distancia, es posiblemente uno de los ejemplos más comunes o en los que se puede ver identificado quien lea esto. Aquel que practica un deporte y se siente atraído por el deporte de las transiciones.
Ejemplo de cómo el entrenamiento cruzado actúa sobre el deporte base (el entrenamiento de un deporte repercute en el funcionamiento de otro) consiguiendo un mantenimiento de las aptitudes e incluso mejoras puntuales.

Hablamos de alguien joven que procede de la natación y que trae consigo un altísimo nivel.
En plena fase de reciclaje y conversión de nadador a triatleta, en los primeros seis meses la transformación ha sido palpable. Con un tren superior desarrollado como nadador y un tren inferior falto de masa muscular y de fuerza el comienzo no fue nada fácil.  Ni lo está siendo.
Para no olvidarnos de su deporte base, se preparó ligeramente el Campeonato de España Master +30 de Natación, celebrado en Fuerteventura. Cuatro pruebas de velocidad en dos días.
El resultado conseguido fue difícilmente mejorable, Campeón de España y por lo tanto Medalla de Oro en  50 Mariposa, Oro en 200 Libres, Plata en 4x50 m libres  y  por último, Oro en 100 libres, éste último con el añadido de batir el Record de España Master + 30 y dejarlo en unos nada desdeñables 53.98.

Entrenamiento cruzado. Aportaciones que vinieron de crear una base aeróbica que permitiera trabajar más adelante con intensidades superiores y más enfocadas al deporte base de Juanfran. Por otro lado, la ganancia de masa muscular y fuerza en el tren inferior y en el cinturón abdominal, lo que se ha traducido en una batida de piernas mucho más potente.

En el caso de Juanfran, estos resultados no son algo en lo que yo haya tenido mucho que ver. Empezamos a trabajar juntos apenas seis meses antes del Campeonato de España. Sería, no solo pretencioso, sino falso por mi parte, decir que mi aportación dio lugar a esos resultados. Juanfran atesora una calidad natatoria trabajada durante muchísimos años desde la niñez y ha tenido muy buenos entrenadores de natación que han dado lugar a esa calidad. Estos resultados no son algo improvisado ni instantáneo. Son trabajo y convicción, nada más.
Si acaso, el mayor logro (y esto también es cosa de Juanfran) radica en el hecho de volver a tener ganas e ilusión por entrenar, por competir y por divertirse, en éste caso enfocando esa ilusión hacia la práctica del triatlón.


Juan Bastida.
Club: Club Triatlón Lorca
Prueba: Ironman de Niza.
Objetivo:  Slot para el Campeonato del Mundo Ironman en Hawaii.


No hay que negar ni ocultar nunca a ojos de los demás lo que uno pretende. No hay de qué avergonzarse si lo buscado no se encuentra o uno pasa media vida buscándolo. Se debe ser claro y transparente con lo que nos rodea si queremos serlo igualmente con nosotros mismos.
En dos años junto a Juan, independientemente del nivel deportivo que atesora, que no es poco, lo más importante es su predisposición a buscar el objetivo y apuntar sin dudarlo hacia él. Y todo ello, haciéndolo solo cuando el trabajo y la familia se lo permite.
Tarea difícil para la inmensa mayoría de nosotros y de la cual seguro casi todo el que lea esto se verá reflejado.
El punto de partida hace dos años no empezó con una sesión de entrenamiento, sino con hacerle entender que no debía mencionar su  sueño de ir Hawaii sin levantar la mirada sino todo lo contrario. Mirando al frente y teniendo claro que aunque cada vez está más difícil conseguirlo, si miraba al suelo nunca lo vería.

Preparamos en 2012 sin presión y como primera toma de contacto o flirteo con la “posibilidad” del slot, en el Ironman de Frankfurt donde terminando ligeramente por debajo de las nueve horas y media, las plazas para Hawaii no quedaron lejos. La jugada era competir sin la presión de tener que conseguirlo, pero lidiando con los nervios, la ansiedad y la motivación, a veces desmesurada, que toda prueba de este tipo te hace sentir.

Esto supuso una acumulación de experiencia y de confianza, más incluso que el efecto del entrenamiento, que le llevó a terminar la temporada consiguiendo el tercer lugar y título de campeón regional de Murcia, de triatlón media distancia en Cabo de Gata.

En éste 2013, en un Ironman de Niza que tuve la fortuna de compartir con él, intentamos que la posibilidad se convirtiese en realidad y esa realidad se quedó apenas una plaza por delante de la suya. Con nueve horas y treinta y cuatro minutos que, por ejemplo, el año pasado habrían bastado para llevarle a la gran isla, en el Pacifico. Las fluctuaciones que sufren cada año los tiempos válidos para conseguir esos slot, hacen, de alguna manera que la búsqueda se haga divertida, a la vez que difícil, e insegura a la vez que probable.

Pepe Montiel.
Prueba: Ironman Frankfurt.
Objetivo: Crecimiento, aprendizaje y convencimiento.


Llegado de un deporte totalmente distinto, el judo. Un deporte de fortaleza física pero enfocada a la velocidad del gesto, al reflejo y a la intensidad del esfuerzo. Pero donde la capacidad agonística y la resistencia pura, no existen o se refleja en pocos trazos.
Tener la disposición a sufrir, a sufrir durante muchos minutos, incluso horas y no rendirse, es algo que no creo que haya apenas nadie que no tenga. Otra cosa bien distinta es saber hacerlo… ¿Cómo sufrir… qué es sufrir…. y en qué nivel de agonía o límite me estoy moviendo?. Conocerse al fin y al cabo.
Esa tarea no es trabajo de un día. Es constancia, paciencia, mucha dosis de ilusión y si además tienes la suerte de ser una persona como Jose Antonio, Pepe, que maneja el sosiego como pocos, entonces la mejora  de alguna manera, termina haciéndose “irremediable”.
El siempre fue de esos que pensó que su cuerpo estaba hecho para una cosa y no para otra y que ya era tarde para cambiar eso. Poco a poco se va dando cuenta que el cuerpo cambia según lo hace la mente y si a los dos les das un buen nivel de paciencia, todo es posible.

Niza, Zurich, Frankfurt 2012 y de nuevo Frankfurt éste año han sido los ironman que hemos preparado. El km 24 de éste último se convirtió en un muro insalvable que Pepe entendió a la perfección y la retirada se hizo con objetividad, no sin dolor por supuesto, pero sí con la lucidez del que sabe que esto se hace por placer y que una cosa es sufrir y la otra es penar y además penar con riesgo para la salud. Un punto y seguido, en un  deporte concreto, siempre es mejor que un punto y aparte.

Me atrevo a decir que es sin duda, su mejor año hasta la fecha. Aprendiendo, madurando deportivamente y asimilando los entrenamientos semana tras semana. Una pequeña piedra en el camino en forma de retirada en una de las pruebas hechas y un levantamiento instantáneo tras ese sinsabor para afrontar el Half Triathlon de Caravaca el pasado agosto. Y todo, justo antes de lo mejor del año y de su vida, hasta la fecha, su boda.


Emilio  –Aistartío-
Club: Triatlón Mezquita –Córdoba-
Prueba: Challenge Roth.
Objetivo: Vencer a una montaña que se llamaba como él.


Representa a tantos y tantos deportistas que en el anhelo de completar un reto difícil, tan difícil como es un ironman, vuelca en realidad, la larga lista de otros anhelos y deseos que todos tenemos. Afán por la superación personal, ganas de curiosear por nuestro interior para ver qué nos depara, disparar un buen chorro de adrenalina por asomarnos a ese abismo que nos parece infranqueable…
Emilio es el arquetipo del deportista normal y cuya normalidad como deportista le hace especial y único. Tan normal y tan persona como para sentir miedo y frustración, como yo, como todos; tan normal como para reconocerlo; tan normal como para sentir que los retos son grandes y conforme nos acercamos a ellos, al día de batallarles, se vuelven cada vez más grandes, incluso enormes, incluso imposibles. Y es entonces cuando alguien normal cree encontrar una montaña insuperable y se detiene ante ella, porque no sabe que la montaña insuperable es él mismo.

Emilio es el deportista, es esa persona normal que buscaba un tesoro, un sueño, y lo resumía en un solo día, en una prueba, en una línea de meta.
Ahora sigue siendo esa persona normal, ese deportista tan normal y especial al mismo tiempo que ya sabe que las pruebas solo son parte del camino, caramelos que endulzan y se quedan en poco pasado un tiempo en la boca. Lo que perdura es nuestro paso por los lugares, nuestro día a día, nuestra lucha y nuestra necesidad de sentirnos únicos, tan normales como somos.

Desde entonces, él se va dando cuenta que la montaña ya no se llama como él, sino sencillamente montaña, más alta, difícil o larga que esta o aquella, pero montaña al fin y al cabo y él, él se llama Emilio. Aistartio. Ahí está el tío.