lunes, 1 de agosto de 2011

Hace un año, y me parece un día.

Dedico ésta entrada a Jesús Carrillo Martinez.
Amigo desde hace más de veinte años, con el que busqué hace poco más de un mes el sueño de volver a Hawaii, y de hacerlo en su compañía. Fue en el IM de Niza y aunque yo no estuve ni cerca del objetivo, él quedó a solo tres plazas de conseguirlo.
Siguió peleando, porque él es de los de la vieja escuela, de los de no parar hasta conseguirlo y ayer participó en el IM de Bolton, Inglaterra, donde de nuevo, la suerte le ha sido esquiva, esta vez por una sola plaza.

Dedicado a tí, porque como ya te he dicho alguna vez... si yo fuí...es porque se puede... o porque lo milagros existen... da igual,  porque yo sé que antes o después, tocarás con tus manos aquella tierra. Para la gente de buen corazón y alma limpia, siempre hay recompensa, aunque también es verdad, que a estos, siempre les toca esperar un poco más.

Un año de nada.
Hoy, 1 de agosto, se cumple un año de aquel día en el que conseguí el slot para participar en el Ironman de Hawaii.

Aquel sueño que no fue mío y que, aunque fui yo quien más lo disfrutó, no se debió tanto a cualidades físicas… sean las que sean, y ni siquiera a mi atolondrada cabeza.

El sueño se repartió casi a partes iguales entre las personas que forman el grupo Adica, y los familiares, equipo, amigos, seguidores de éste blog y todo aquel que quiso soñar conmigo.

Esa atolondrada cabeza, dejó de pensar en si misma durante un buen tiempo, y dedicó todos sus esfuerzos en mejorar un cuerpo de casi cuarenta años, para intentar llevarlo lo más cerca posible de su máximo. La causa, tal como hoy, lo merecía.

La dedicación y el mimo con el que preparé aquellos dos últimos meses el ironman alemán, aquel del que desconocía todo, pues era la primera vez que se celebraba, no era un tema ya de superación personal, ni de anhelos deportivos marcados, sino una cuestión de responsabilidad y de honradez conmigo mismo.

Hubo consecuencias de aquella hilera de palizas diarias que a la que me sometí, con gusto, por supuesto. Cogí anemia y aquello que hace años había deseado, aquello de preparar a conciencia nada menos que el Ironman de Hawaii... pues qué podía haber más motivador que eso... pues bien, aquello, tuve que dejarlo para mejor ocasión, tal era mi estado de fatiga.

Pero a la vista está que, absolutamente todo, valió la pena y no cambiaría ni un metro de aquellos entrenamientos por nada.

Puse a prueba mi amor por el deporte, por un deporte que ha querido más de una vez quitarme la vida y que más de una vez me la ha dado, cuando por momentos, mi mal estado ya no tenía remedio.

Puse a prueba mi fe, apartando mis ilusiones personales, mi ego, mi búsqueda de cimas y de pequeños éxitos aplaudidos. Y dediqué por un tiempo mi esfuerzo pensando que mis manos, mis piernas, mi cuerpo, mi alma, no eran mías, sino de ellos.

Quería saber si era capaz de hacer aquello que tanto amaba y no hacerlo por mí… y el resultado fue que sí, que podía, y no solo eso, sino que además podía hacerlo bien, mejor que nunca… y conseguír lo más grande que podía imaginar.

Hace un año, y me parece un día.

viernes, 22 de julio de 2011

Ya, puestos a soñar...

... soñaremos con flores que no se marchitan.

Si hoy, algo está cambiando en tu interior, ésta tarde o esta noche, mañana como muy tarde es el momento de gritarlo a los cuatro vientos, el momento de dar el primer paso, el momento de cambiar.
No existe nada en éste mundo que uno desee con todo su corazón, que tenga que esperar al próximo lunes, al día 1 o a Año Nuevo, para comenzar a realizarse.

Esperar un sólo día más, será un signo inequívoco de que tienes una gran ilusión, pero una regular predisposición y sobre todo, una nula esperanza.

Los sueños son como flores, que si los arrancas de su lecho justo cuando los deseas y lo haces con el alma, nunca se marchitan.

Si el valor de las cosas se mide por el esfuerzo que has empleado para conseguirlas, el valor de los hombres se mide por su capacidad para imaginar, para soñar, independientemente del resultado final.

Un hombre que no sueña, tiene el mismo valor que la flor arrancada a destiempo... una flor marchita.

Mañana es un día normal, no habrá dorsal, porque no habrá competición, no habrá grupo, no habrá nada ni nadie más que yo y mi esfuerzo, pero si todo es como deseo, mañana no seré más en nada que nadie pero sí mucho mejor que hoy. Porque sigo soñando.

A veces creo que me alimento de las malas miradas, de las críticas, de los dedos que me señalan. Mis piernas parecen coger fuerzas para correr, para pedalear, para acabar doliendo tanto, que mi cabeza no pueda pensar en nada.

Pero también escucho buenas palabras, cosas que animan, y algún aplauso que confieso no merecer, porque no tiene sentido que me feliciten por ser feliz... solo quizás, por serlo después de no haberlo sido.

No sé si alguien me cree... si le digo que el corazón lo agradece y va haciendo sitio, para un par de sueños más.

-Seguir buscando sonrisas.

-Cruzar de nuevo esa línea, sin importarme tiempos ni resultados, ni nada que se le parezca, y sobre todo, no hacerlo solo.
...no sé... no sé si alguien me cree..

lunes, 18 de julio de 2011

Laure y Astrapace... el soñador y el mejor de los motivos.

"Es mejor viajar lleno de esperanza, que llegar".

En el pie de éste blog, hay una foto y un texto que son como tatuajes que llevo grabados a fuego, porque hacen que no olvide, que no me desvíe del verdadero camino, que no pierda el norte y siga creyendo en la pureza del sacrificio, de la superación, de la determinación y de la creencia en que los sueños para verlos realizados, primero tengo que hacerlos realidad en mi cabeza, solo así entiendo que me hagan digno de conseguirlos, si acaso me dejan.

La foto.

La foto de la mirada que se te queda tras diez horas de ironman, una hipoglucemia, varias caidas y despertares, un plato de puré caliente, una pepsi, un desfallecimiento mientras comes, otra caida y otro despertar. Ironman Western Australia. Diciembre de 2006.

El texto.

”Correr en competiciones me enseñó la humildad de darme cuenta de mis limitaciones y de aceptarlas con orgullo, sin envidia de aquellos que pudieran tener dones físicos o intelectuales de los que yo carezco. A pesar de que nunca podré correr como los atletas de élite, aún así puedo dedicar el mismo esfuerzo a mis mundanos talentos, tal como ellos lo hacen con los suyos, y así intentar obtener tanto placer y recompensa al correr como el que ellos obtienen”.


No resulta fácil dar vueltas y vueltas en la rueda ésta donde se mezclan las ilusiones, las ganas, las ansiedades, las frustraciones y casi todos los estados anímicos imaginables, y tener un rato para pararse y pensar en lo verdadero.

Soy afortunado, porque cuando más perdido creo estar, siempre aparece algo o alguien y me indica el camino, me da un objetivo, una ilusión y me habla de lo importante y de lo bueno del deporte.

LAURE.

Hay planes de competiciones, y si todo sale como quiero y confío, serán buenos destinos, seguro, pero el más importante ahora mismo, y del que más ilusión tengo, es acompañar a Laure.

Laure (Laureano), dice que me conoció en una charla sobre larga distancia que di en la Universidad Católica de Murcia, hace ya, dos años y pico… y ha tardado dos años y pico en llamarme… no se lo reprocho… aún le deben doler los tímpanos al pobre.

RM-400

Laure, podría intentar su reto, nada menos que la vuelta a la Región de Murcia, non-stop, unos 400 kilómetros sin descanso, y lo podría hacer sólo como un objetivo personal.

Pero hace tiempo que coincidimos, sin conocernos, en que esto del deporte ya no es lo mismo, ni lo será para nosotros, ya que si de alguna manera se puede ayudar con tu vicio a otros, porqué no hacerlo. El tema es simple, dar a conocer en nuestro ámbito, el deporte, a aquellas personas que de otra forma, quizás no lo tendrían. Poco más… y a la vez, muchísimo.

Me pide poco. Unos kilómetros de compañía en la bici, cuando pase por mi comarca, poco para lo que él hace y para el orgullo que siento de que haya contado conmigo.

Os paso la nota al respecto, de ésta aventura que si todo va bien, intentará en menos de dos semanas.VUELTA INTEGRA MONOETAPA EN BICICLETA PRO-ASTRAPACE 2011.


El deportista alcazareño Laureano Pérez tiene previsto recorrer en el menor tiempo posible los 400 km que configuran este trayecto. Se puede apoyar la iniciativa poniéndose en contacto en laureanoperezcaballero@hotmail.com
www.kilometrosolidario.blogspot.com o realizando las aportaciones en el siguiente número de cuenta:


APORTACIONES C.C.C. 3005.0069.98.2135936827
TITULAR: ASTRAPACE La Asociación para el Tratamiento de la Parálisis Cerebral. http://www.astrapace.com/portal/

Es la primera, pero a buen seguro, no será la última vez que trabajemos juntos en algún proyecto de ésta índole; porque señores, hay hormigoneras que no paran, ni quitándoles el cemento y el agua… y la que tengo yo por cabeza…

sábado, 9 de julio de 2011

El DÍA DE LOS GIGANTES.

A vosotros que estáis ahora en Zurich, a un día de vuestro ironman, a vosotros: Julio, Paco, Juanma, Jose Angel y Pepe.
 


















De izda. a dcha. Jose Angel, Kako, Juan Manuel, Julio y Pepe Montiel.

"Hoy es el día de los Gigantes, hoy es vuestro día. El día en el que celebráis que habéis llegado hasta aquí, que habéis podido con todo, y que nada ha podido deteneros.

Hoy es día Ironman, es día de nerviosismo, de incertidumbre, de miedo a lo desconocido... pero también día de fiesta, de alegría, de terminar algo que, a ciencia cierta, hará que otro algo comience.

El espíritu existe, digan lo que digan algunos, la esencia sigue viva, si se sabe buscar, si se sabe vivir y si se sabe escuchar.

La esencia no son los tiempos, ni los puestos, ni la medalla de finisher.
La esencia es dar un paso más... cuando todo y todos dicen que no podrás hacerlo.
La esencia es querer ser mañana, un poco mejor que hoy y no tener la necesidad de que nadie se entere.

Suertudo.
Siempre digo que soy una persona afortunada en muchas facetas de la vida, la primera es simplemente estar vivo... simplemente... qué cosas...
...y justo después están las personas que me rodean o de las que me rodeo, mi familia, mis amigos. 

Bueno pero tonto.Mi madre me decía cuando era un crío y llegaba enfadado o decepcionado por algo que alguien me hubiese hecho,- que yo era bueno... pero muy tonto-. Porque me dejaba llevar por las emociones y me fiaba de todo el mundo y a veces, me llevaba golpes.

Para consolarme después de semejante afirmación maternal, mi madre siempre acababa diciendo lo mismo... "es así nene, pero no te preocupes, que a mí siempre me ha pasado igual".

Tengo 40 y mi madre me sigue diciendo lo mismo... porque yo sigo empeñado en ver un poco más allá, cosa que solo consigo a veces, porque quieras que no, con el ojo derecho operado y medio cegato, ver más allá... resulta un poco pretencioso.

Mañana quiero estar ahí, en Zurich.Mañana, vosotros cinco, nada menos que cinco amigos, estaréis en línea de salida de vuestro ironman, de vuestro final de fiesta, de una guinda que deseo con todas mis fuerzas que podáis poner, para que no os quede duda ni dolor alguno si algo no sale según lo previsto.

Me queda la tranquilidad de pensar que durante estos meses, algo de mi caracter y de mi forma de ver esto, haya quedado en vuestras cabezas y ni siquiera la retirada enturbie vuestra alegría de vivir semejante aventura.

Estoy tranquilo, porque como si fuese yo mismo el que está ahí, en Zurich, tengo la sensación de que todo lo humanamente posible se ha hecho, y el premio ya lo tengo, ya lo tenéis, estáis en el destino, con el dorsal y siendo parte de algo grande.

Sabiendo, como sé, hasta donde han llegado vuestras ilusiones... y la lucha que habéis librado contra todos los contratiempos imaginables, siento hasta un orgullo extraño, porque ni soy padre, ni nada excepto poco más que amigo.

Julio y Paco, debutantes, Juanma, Jose Angel y Pepe con uno ya a las espaldas.

Vuestras historias no son ni más ni menos importantes que las de cualquiera de los que estén en la salida mañana, pero son las vuestras, y con eso basta.

Julio, Paco, Juanma y Jose Angel, sois grandes, sois gigantes.
Habéis buscado otro motivo para hacer vuestro ironman, un motivo más grande aún que vuestras propias ilusiones, más grande que vosotros mismos, habéis buscado la forma de ayudar a otros con vuestro esfuerzo y así, la Cruz Roja de Baeza, es ahora un poquito más fuerte, pues con el dinero que habéis podido recaudar y que dicho sea de paso, podíais haber utilizado en beneficio propio, pero que ellos, con la compra de un desfibrilador, darán vida muchas personas.
Os honran vuestras acciones, tenedlo claro. Eso quedará para siempre en vuestro corazón y en el de muchas personas,( en el mío el primero). Qué suerte ser amigo vuestro.

Pepe, eres grande, un gigante.
La vida a veces es cruel, y no se conforma con golpearte una vez y esperar a que te recuperes, de da una y otra vez hasta que caigas y te rindas, y tú no lo has hecho.
Estás ahí, en Zurich a pesar de todo. A pesar incluso de ser lorquino, porque ser lorquino desde el 11 de mayo pasado no es cosa fácil.

Tuviste que olvidarte de todo lo que tuviese que ver contigo, porque el bienestar de todos los demás ocupaba por completo tu cabeza, tu tiempo, tus fuerzas.

Tuviste que correr por una avenida llena de cascotes que caían, viendo gente tirada en el suelo y sangrando, corriendo hacia donde tus seres queridos viven, rezando por encontrarlos vivos. No quiero ni imaginar tanta angustia.
Callado, como siempre, pensativo y buen escuchador... si de mí hablamos...

Un día, precisamente el primero de supuesta calma, ese en el que para tí, ya no se movía el suelo de Lorca, me dijiste algo que no te salió de la cabeza y fue que sí, que irías al Ironman de Zurich, a pesar de todo, y que lo harías por respeto a tu ciudad, porque en el Ironman tenía que haber un lorquino... y así tiene que ser, da igual si hablamos de tí o de Lorca, si uno cae siete veces, se ha de levantar ocho.
Qué suerte Pepe, quién me lo iba a decir hace unos pocos años, qué suerte ser amigo tuyo.

Que no os quepa duda de que habéis sido más que dignos. Lo que venga a partir de ahora, no serán más que consecuencias de lo que habéis sembrado y debéis aceptarlo tal cual.

Orgulloso, emocionado y agradecido de que hayáis confiado en mí para mostraros un poco el camino y me hayáis ayudado a conocer y aprender mucho más de lo que podía imaginar.

 Hay buena gente por el mundo, digan lo que digan, y por muy tontos que seamos mi madre y yo..

A vosotros, Julio, Paco, Juanma, Jose Angel y Pepe. Sois grandes, sois gigantes".