viernes, 12 de junio de 2015

"Me doy con un martillo en la frente y luego me tomo algo para que no me duela".



Esta va a ser larga. Creo que el motivo lo merece y si pretendo ser considerado, aviso desde ya y animo a leerlo solo a aquellos que realmente les pueda interesar.
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Alargo el hilo de un comentario escrito en facebook sobre el uso de ibuprofeno en competición.
Aparte de expresar libremente mi opinión al respecto, también argumento mis motivos para no usarlo.
Empiezo diciendo que la salud para mí es algo prioritario en todos los ámbitos y muy especialmente en el deporte.
Trato sobre un medicamento. Y trato también sobre la sensatez de escuchar antes la opinión de un profesional de la medicina que de ninguna otra persona.
Por supuesto, si esa persona aparece y tiene más o mejores conocimientos que los médicos, también estaré dispuesto a escuchar y llegado el momento a cambiar de opinión si me convence.
En primer lugar, debo decir que no tengo nada en contra de alguien que lo use cuando lo crea conveniente, de forma correcta, y en esa forma entra el "cuando" y el "porqué".
IBUPROFENO = FÁRMACO
Hay que empezar por una obviedad, que paradójicamente, es la primera que aparentemente se pasa por alto: El ibuprofeno es un MEDICAMENTO.
Se puede comprar en cualquier farmacia sin receta alguna. De la misma forma que vas a una tienda de deportes y compras tres barritas de frutas del bosque. Hasta ahí, todo bien.
Aunque ya aquí, aparece la primera cuestión:
¿por qué, si es algo tan normal, natural y beneficioso para la práctica deportiva, no tenemos ya empresas de nutrición que incluyan en sus productos una buena dosis de producto antiinflamatorio? Geles de limón con ibuprofeno.  Barritas de plátano antiinflamatorias...
Lo que no voy a hacer va a ser meterme en el sembrado de la moralidad o inmoralidad. No llego a pensar que tomar un antiinflamatorio sea una forma de trampa o algo así. Ni son productos dopantes, ni tampoco creo que el beneficio sea tanto como se quiere hacer creer. Estoy convencido de que la balanza entre beneficio y daño caería más sobre lo segundo.
Pero por supuesto, ni todos moros ni todos cristianos.
Vamos a empezar diciendo hasta donde llega "mi moralidad" para no dar lugar a engaños ni malentendidos. Yo he tomado y posiblemente tomaré Ibuprofeno. En mi casa, no en competición. Y ese es el tema que trato.
Mi post y también este comentario van dirigidos y enfocados a la mala información que lleva a la mala práctica y esta a la mala salud.
Si hiciésemos una encuesta entre todos los deportistas populares que toman con asiduidad antiinflamatorios durante una prueba deportiva, me atrevo a asegurar que la mayoría diría que lo toma por consejo de otros y por tener claro el beneficio como inhibidor del dolor que este FÁRMACO tiene. Sin embargo, dudo que muchos me pudiesen decir también cuales son los efectos negativos que puede tener en el organismo su uso indiscriminado.
Y ahí radica, a mi entender, el verdadero problema. La falta de información.
Habrá muchos que sepan lo que deben hacer, pero me cuesta creer que a tantos otros o más, sin más información que la parte "buena" del asunto, no piensen: "oye, pues si tomo una para que no me duela mucho, con dos o tres no me dolerá nada" o " si tomo una a las 4 horas de carrera, a partir de ahí habrá que mantener con una más cada media hora...". (porque el dolor en una prueba de larga distancia si hay algo que no hace, es ir a menos durante la misma).
Es entonces cuando no hablamos de uso sino de abuso.
La creencia de que esto es algo normal, algo no perjudicial, algo incluso necesario, abre la ventana al uso indiscriminado y ahí está el peligro.
Y repito que hablo de aquellos que creen a pies juntillas lo que les dicen y no se informan mínimamente. Porque insisto, hablamos de un fármaco cuyo mal uso acarrea problemas vasculares, de hígado y riñones.


LOS MOTIVOS DEL USO.
Habrá muchos, pero me quedo con los que más conozco y me he encontrando durante años en deportistas de todo tipo de nivel y circunstancias.
"Los tomo cuando aparece el dolor tras horas de esfuerzo, para mitigar el sufrimiento".
"Los tomo porque tengo una tendinitis que apenas me ha dejado entrenar con normalidad y he de competir".
"Los tomo porque me han dicho que son buenos para el rendimiento...".
Correr largas distancias, ya sea trail, ironman u otras disciplinas, no está demasiado cerca de lo que podemos entender por deporte salud. Los entrenamientos y la exigencia de la propia prueba, pueden ser muy perjudiciales. Posiblemente, (no sé hasta que punto, pero lo imagino) sea tan perjudiciales algunas palizas o la suma de estas que usar medicamentos sin prescripción de un profesional durante la práctica deportiva.
Pero, ¿y?. ¿En la comparación lo vamos a justificar?
Y ¿desde cuando algo deja de ser malo porque hay algo aún peor?


EL DOLOR.
Para mí, el dolor es algo bueno. Desagradable, por supuesto, pero bueno y necesario.
En deporte, el dolor indica hasta donde y hasta cuándo.
Pero voy a usar un copia y pega que lo explica mejor que yo:
"La función fisiológica del dolor es señalar al sistema nervioso que una zona del organismo está expuesta a una situación que puede provocar una lesión. Esta señal de alarma desencadena una serie de mecanismos cuyo objetivo es evitar o limitar los daños y hacer frente al extrés".


¿EL PRECIO? UNA BARBARIDAD.
Sesgar una información es escoger la parte de esa información que interesa hacer saber, apartando el resto al no mencionarlo. Eso no es mentir, pero a veces una verdad a medias puede hacer más daño que una mentira completa.
Por lo visto, está bastante extendido el uso de estos fármacos entre deportistas, a la par y por el contrario, lo que casi nadie se hace es un RECONOCIMIENTO MÉDICO por cuenta y voluntad propia para saber el estado de salud de su organismo a todos los niveles. Nos esperamos a que la prueba en concreto te exija ese reconocimiento. (Esto en triatlón ni siquiera existe).
Una prueba completa con analítica, electrocardiograma, ecografía y radiografías incluso, puede ir de los 100 a los 150 euros, dependiendo del lugar. (y aunque fuesen 300, pues el precio de tu salud lo pones tú).
Una barbaridad. Pensarán muchos.
Pagamos inscripciones desorbitadas, cambiamos material de buen uso por tener la novedad de lo mismo y al bolsillo no le duele. Viajamos en avión y cambiamos el color de la bicicleta comprando una nueva. Eso sí que es una barbaridad si de comparar se trata.
Tomar ibuprofeno si se tienen problemas cardiovasculares puede llevarte directamente a la muerte.
 Pero claro, si no voy al médico, no me dirá que tengo ese problema, por lo tanto mientras no vaya, no lo tengo... (también cabe la posibilidad de que yo sea el único inmortal de la humanidad...).
Una enorme contradicción.
"Me doy con un martillo en la frente y me tomo algo para que no me duela".
Somos deportistas, y además competimos. Darnos con el martillo es casi el pan de cada día. A veces te das más de la cuenta y aparece el problema.
Absolutamente todo lo dicho, es más que una opinión, una opción.
La resumo en que mi cuerpo está ya lo suficientemente machacado como para sumarle posibles daños. En efecto, demasiados sobreesfuerzos sigo haciendo. Restar daños es el camino, no sumar.
Y tapándolos no se resta. Personalmente, no creo que tenga mucho que ganar y sí bastante que perder.


Como digo siempre: Mañana te dirán que un desmayo me ha dejado en el sitio. Y pensarás que para qué tanta advertencia y tanta historia...


No estoy aquí para no morirme. Morir le da sentido a que viva y me guste hacerlo. En las mejores condiciones posibles.
No estoy libre de padecer un cáncer de pulmón, por ejemplo. Pero sí que he evitado que la causa sea el tabaco, pues jamás he fumado y sé que no lo haré nunca.

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