viernes, 21 de enero de 2011

Corro para huir.

Sí, corro para huir.

Y si eso me define como cobarde, cobarde soy. Aunque también corro para cazar. Quiero pensar esos fueron los motivos que hicieron correr al hombre desde el principio, y solo esos, huir y cazar.

Si busco dentro, muy dentro de mí, llego a un lugar donde no hay competiciones, donde no existen los dorsales, ni nada que se le parezca. Solo una necesidad incontrolable de moverme.

Me veo corriendo cada día, buscando el descanso, por raro que suene.

No descanso cuando no puedo hacer lo que quiero, lo que me apetece, lo que me piden, a gritos, cuerpo y mente, actividad.
No descanso cuando estoy quieto. Mi cuerpo se transforma, se vuelve vago, se ablanda y reniega por cada mínimo esfuerzo que le pido.
No, no puedo estar parado.

Se entendería entonces, que a mis años, lo que realmente estoy haciendo es, de esta manera, evitar lo inevitable, el envejecimiento, el deterioro, la cuesta abajo. Pero no, ni tanto, ni tan poco.

Porque haciendo deporte, no huyo de las entradas en la frente, ni de las canas o de la calvicie.. eso no me preocupa; me asustan más las barrigas imposibles, esas que no te dejan ver... aquello que tienes; me asusta la sangre espesa y las venas estrechas por culpa del colesterol; me asusta un hígado harto de trabajar sintetizando alcoholes; no, eso no es envejecer, eso es acelerar el proceso natural de las cosas… quizás tanto como hago yo con mis entrenamientos de apellido palizas… podría ser, pero no, ni tanto, ni tan poco.

Mis ironmans y mis entrenamientos cuantimásmejor no son tan malos como parecen, que nadie se parapete en esa idea para justificar su lenta vida, así yo, mientras, seguiré respetando que cada uno gaste sus balas como le plazca.

No siento tristeza al verme arrugas, es más, me siento afortunado de poder verlas, de estar aquí para que me salgan, yo ya... si eso, me hago viejo dentro de 40, 50 o 60 años, e igual para entonces, hasta me muero... puede ser, pero ni tanto, ni tan poco.

Porque ahora, de verdad, que lo que no quiero es estar quieto. Quiero ser un cobarde, pero de los buenos, de los de verdad, de los que se tiran el día huyendo, huyendo del cansancio de no hacer nada.

Ya lo he dicho, también quiero ser cazador, como lo he sido hasta ahora, quiero seguir buscando mi presa cada año, pero no para matarla, sino para llegar a ella y agradecer, porque mis presas son mis sueños, que cuando por fin los consigo atrapar, les doy gracias por tanta fortuna, y cuando no lo consigo, se las doy por haberme dejado intentarlo, porque eso me habrá mantenido en movimiento, porque corriendo cada día, al menos, habré descansado.

Se puede correr y descansar… se puede hacer todo, pero ni tanto, ni tan poco.

8 comentarios:

JOSE ANGEL dijo...

"Dichoso aquel que cuando descansa corre" "que cada uno gaste sus balas como quiera",me parece perfecto, una buena contestacion para aquellos que nos acusan de malgastar el poco descanso que nos deja el ritmo laboral,una buena forma de hacerles saber que nuestro descanso es el sufrimiento.
Yo en mi caso creo que voy a "huir para poder correr".

Anónimo dijo...

chapó! Yo estos días voy a ver si escapo por el "lago", aunque éste tenga corcheras.
Alls

Furacán dijo...

Muy bueno Ramón.

Ferran dijo...

En tu línea Ramón... muy bueno!

Me sigo quitando el sombrero ante cada publicación tuya! :)

Yo formo parte de este grupo de cobardes, me gusta huir de todo y quedarme, siendo un cobarde, conmigo mismo unos instantes!

Gracias nuevamente!

Un abrazo desde Andorra,

F

Pepe del Sequé dijo...

Preciosas tus palabras y si además le pones la música de Forrest Gump pues todavía más emotivo. Da gusto pasarse por esta ventana a la vida, al deporte y al buen gusto. Un abrazo Ramón

Pablo Cabeza dijo...

Necesitamos correr.

Y lo hacemos porque en realidad, este mundo en el que vivimos no se hizo para nosotros. Somos de otro mundo, distinto.

Como dijo Amby Burfoot, maratonianano americano, varias veces vencedor en Boston en los años 60- 70...

"¿qué conseguimos haciéndolo?. Regocijo y desesperación. Buena salud y lesiones. Una mezcla de logro ó realización y una sensación de pérdida de tiempo. El amanecer y el crepúsculo".

1abrazo

p

Emilio dijo...

Genial,motivación pura,gracias de nuevo por el empujón para seguir.

ramón dijo...

Jose Angel. Hombre, yo descanso entrenando y corriendo, pero eso del sufrimiento... como decía un amigo mío: yo sufrir, sufro lo que haga falta, pero penar... eso no.

Con retraso niño Antonio, donde estás chapoteando, en LO o en PU.?

Gracias Furacán, me alegra que te guste, saludos.

Ferrán, te diría bienvenido al club, pero ya lo eras, como todos, desde siempre.

Pepe, me alegra saber de tí, hacia tiempo ya....
tengo pendiente ir unos días de tranquilidad por cierta zona de Pinoso, y quizás, si se puede, recibir alguna leve lección de guitarra...:-D

Pablo, así es, tú mejor que nadie para explicarlo: un universo paralelo, para locos y cobardes que corren. Eso mismo.

Emilio, mientras los empujones no te desequilibren.... tranquilidad y sosiego tú, mano de santo.

Un abrazo a todos.