viernes, 27 de agosto de 2010

LA GRAN BODA.

Cómo nos casamos aquí...
No sé en otros lugares, pero aquí, en la zona donde vivo, se lleva mucho eso de las bodas “por todo lo alto”, macro bodas con cientos de invitados, dignas de la realeza, si solo atendemos al número de comensales, claro.


Funcionamiento.
El tema funciona así, la novia invita a los amigos, el novio a los suyos, los padres invitan a los suyos y los suegros también…y todos los hijos de estos amigos… invitados quedan.. y cuando ya parece que la avalancha a terminado, empieza el desfile de vecinos, los de novia y novio, los de los padres… y los hijos de los vecinos.


Resultado.
El resultado es tan variado que daría para un libro, pero destacando un par de puntos, comentaría que una vez comienza el banquete, empiezan a acercarse uno tras otro, invitados que quieren felicitar a los recién casados, estos, a su vez, aparte de flipados de ver allí más del triple de gente que vieron en la iglesia, saludan sin parar con la mano, con un beso, y con una sonrisa a todo el que se acerca… y normalmente piensan mientras lo hacen eso de: ¿y éste quien es?, bueno, vendrá de parte de mi pareja… justo en el instante que la pareja está pensando lo mismo, del mismo sujeto.


Al acecho.
Tanto es así, que en más de una ocasión, algún espabilao que pasaba por la puerta del restaurante, no se lo ha pensado dos veces, ha entrado, se ha dado un festín del copón más sus dos cubaticas y se ha ido con el regalo recuerdo de boda debajo del brazo, sin levantar la más mínima sospecha... casi siempre.


El otro punto a destacar es cuando tras semanas y semanas de romperte la cabeza para ver a quien invitas y a quien no, con un miedo terrible a dejarte alguien que te importa fuera de la lista e invitar a alguno que viene de rebote, resulta que, pasado un mes de la misma, te echas la mano a la frente y te entra una vergüenza difícil de explicar: “¡Dios! no invité a fulanico¡¡”, … y lo digo porque a mí me pasó y no con uno sino con dos.


Habría hecho lo que fuese por que acudieran, era el mejor día de mi vida, mi ilusión, y quería compartirla con ellos… y no los invité, e invité equivocadamente a otros, que con el tiempo me demostraron que lo que para mí era una tremenda ilusión por verlos a mi lado, para ellos era un compromiso y un día tan bueno como cualquier otro para ver el partido de fútbol en el bar.


Antes o después, cada uno en su sitio. Hay más días que ollas.
Lo curioso, es que esta vida tiene cosas muy hermosas, pocas, pero las tiene, y una de ellas es la amistad, pero la de verdad, la que importa, no esa de conveniencia por medio, esa que te valora por lo que tienes o no, o por tu edad, o por tu nivel en cualquier faceta (triatlética, por ejemplo), no, esa amistad no.


Yo hablo de la que solo entiende de personas y de corazones, esa a la que no se le puede poner precio.


Esos dos a los que no invité, no solo no me lo reprocharon jamás, sino que me mantienen un aprecio y un respeto que me esmero en devolver, nunca ha hecho falta pedirles disculpas, pues no las necesitan, y sé que, a pesar de todo, estarán ahí cuando les necesite.


Curioso también, que otros que si fueron, hayan desaparecido… bueno, en realidad, nunca estuvieron. Porque pensaron ellos, que ya que iban por compromiso, un favor me hacian, y como mínimo, agradecido debía estarles.


Y aquí termino el “breve” resumen de cómo son por aquí las bodas, pero les propongo un:

Ejercicio de Imaginación.


A ver si son capaces de sacar alguna conclusión, que por supuesto, espero que me hagan saber, de la siguiente propuesta:


Les propongo a ustedes que intenten hacer un símil, una vez leido el texto anterior, con la gran boda que tengo el 9 de octubre en el Ironman de Hawaii, al que si pudiera, invitaba a todo el mundo, con el miedo, una vez más, de dejarme a alguien fuera, al tiempo que agradeciendo y respetando a quienes no quisieran venirse.


Una pista les doy:

Gran boda le llamo a mi particular Ironman de Hawaii, aunque sea como grupo de edad, y no como pro… de la misma manera que las bodas de aquí, no se parecen en nada a las de la realeza, (ni falta que nos hace), si no atendemos al número de comensales, claro.

6 comentarios:

Morath dijo...

Coñe, no te cases con una chica de tan lejos, que las ausencias durante tanto tiempo y viéndose sólo una vez al año se llevan muy mal y, además, quedando tan lejos, los viajecillos para ir a echarle uno, aunque sea sólo una vez al año, salen por un pico.
Pero, vamos, tampoco es cosa de hacerle el feo a la muchacha y no está de más dejarla como amante, que no viene mal tener un puerto en el que atracar en una noche tan mágica como la primera luna llena de octubre ¿no?

Jejeejjejej, anda que, vaya rayada de post te has cascado, pero es genial, como siempre :-D

Ya sabes que a mí no me terminan de ir demasiado las chicas tan gordas, esas que pesan 226 kms... y que las de 113 kms me dan respeto aunque, mal que bien, se les puede entrar echándole un poco de valor así que a una boda de ésas me tengo que conformar con ir o verlas desde la "fila cero"... al menos, de momento :-D
Así que, cuenta con una reserva para una butaca en esa "fila cero" y desde la distancia, que siempre se puede aportar ese pequeñín grano de arena, por pequeño que sea.
En serio, sea lo que sea lo que se te ocurra para lo que mencionaba en el post de "Preguntas curiosas", cuenta con un granito de arena... a ver si entre unos y otros conseguimos que de una puñetera vez puedas marchar a esa pequeña isla.
Aunque, mira que querer ir justo en el finde que más petada está... anda que no habrá fines de semana en los que ir con mucha más tranquilidad a tomar el sol :-D

JOSE ANGEL dijo...

Bueno yo como debo de ser de los que se cuelan a comer y las 2 copitas,pues me voy a Hawai,no fisicamente,pero sabes que ahi estare.
Estas en lo alto, en lo mas grande ahora vas y rebientas alli sufriendo para no disfrutar de eso que todos esperamos algun dia conseguir,saborealo y palpalo como un helado del mcdonals,si de verdad es como una boda al menos la mia ni me entere,se me paso volando y eso que fue de las largas.
P.D.Aunque por cierto antes tienes tu mi despedida de soltero el 18 de Septiembre en Doñana jajajaj

Morath dijo...

Anda, es verdad, que no había caído en ello...
Bueno, tú le haces la cobertura en el Desafío Doñana y yo se la hago en el Titán.

Ná, Ramón, cúrrate unas caretas para que podamos intentar dar el pego.
Aunque yo necesitaría también ponerme un motorcico como ese que dicen que se gasta Cancellara porque si no, fijo que me pillan la mentirijilla :-D

ramón dijo...

Já, que te crees tú (Rodrigo) que me vas a hacer cobertura en el Titán, como J.Angel en el Desafío...no niño no, que al Titán, Dios ése, mediante... iré si no pasa nada... en algún sitio tendré que descansar y tomar fuerzas no?, o no pensarías que tras participar en todas las ediciones, me iba a perder esta, solo por tener la boda esa 15 dias después..? ahi, ahi, qué poco me conoces niño...:-))

Morath dijo...

JEjejeje, ¡¡¡genial!!!
Me extrañaba mucho porque eres uno de los de la Gran Orden del Titán pero las bodas son una vez en la vida y no sabía si pedirías una bula que, seguro, nadie se habría atrevido a negarte.
Si no hubiera sido por el viajecito a las islas, ni me lo habría planteado... casi ni aunque hubieran sido en el mismo finde las dos competiciones :-D

Mejor!!! así me quitas un peso de encima porque, después de escribirlo me entró en canguelo y ya estaba pensando cómo trampear para intentar pasar por Ramón montado en su Excalibur :-D

Nos vemos en el Titán... pero prepárate bien porque en las cuestacas para arriba es más difícil despegarle las pegatinas de la bici a los que tienen las piernas de pajarito ;-)

ramón dijo...

Esto de hablar a medias tintas, alarga los comentarios... pero es divertido.
El caso Rodrigo, es que casi 100% que iré al Titán... pero no voy a correr, ya me contarás cuantos días pasan hasta que se te vaya el dolor de cuerpo que te quedará...

voy a intentar estar allí, para echar un cable a los organizadores, en cierto modo, se lo debo, y por otro lado, es otra oportunidad más para mostrar a ADICA.
Así que ná, sufriré, pero de otra manera. Entrenaré allí viernes y sábado y el domingo ya lo dedico a vosotros. Justo a la semana tengo el viaje y a la siguiente, la boda.

saludos