martes, 16 de marzo de 2010

CARTA A UN AMIGO.

O a muchos.
Estaba escribiendo un mail a un amigo de Jaén, con la intención de animarle y aconsejarle en la medida de mis posibilidades, sobre como hacer frente al momento ése que nadie que prepare larga distancia quiere tener, el de la lesión en plena temporada, el de la parada obligada.
Esta entrada y la anterior van muy de la mano, lo sé, pero más que por experiencia de los años que llevo compitiendo y sobre todo lesionandome, es por que yo mismo y ahora estoy aún tratando de tú a tú, con una de las épocas lesionado más largas que he tenido en mucho tiempo, y viendo que voy saliendo del agujero, quizás, y sólo digo quizás, tanto a mi amigo como a cualquiera que se encuentre en ésta situación, puede servirle algo de lo que comento.
Por eso, con el permiso de J.Angel, la entrada será ése mail que prefiero enviarte por aquí.

Hola Jose Angel.
Oye, estaba entrenando hoy a medio día, corriendo como hacía meses que no me había visto y me ha dado por pensar en el camino que he llevado estas semanas, todas estas semanas. Y me he acordado de tí.

Hace más bien poco, aún sin tener dudas de que me iría poniendo bien, no veía el día en el que podría correr sin problemas y desde luego no veía el día en el que a ese correr podría llamarle por fin entrenamiento.

Todavía no estoy bien, pero me parece un mundo salir por caminos y sudar como antes, al menos veo que el camino que elegí y llevo aún, fue el correcto.

Una vez lesionado, el entrenamiento queda en segundo plano, y en el primero queda solo la recuperación. Es preferible mantener el nivel y que baje poco a poco, que no seguir hasta romperte y perder ése nivel del todo.

Pensé en la suerte que tenemos de practicar triatlón, tres deportes que se enlazan, pero que también se entrelazan, se compensan si los trabajas bien.

Para la larga distancia, el trabajo predominante es el aeróbico, y a mí me gusta decir, que el el corazón no tiene ojos, le dá igual si lo aceleras pedaleando, que corriendo o nadando, por eso, si no puedes correr, y puedes pedalear, pedalea, o si puedes nadar, nada.

Muscularmente, es evidente, que si no realizas el gesto que ése deporte obliga, se producirá una parada e incluso un descenso de la condición de cada músculo o cada tendón, pero no todo está perdido.

A mí me ha pasado esto:

He trabajado mucho (mucho más de lo que me apetecía, por que por lo menos a mí, me ha parecido muy duro) el aquarunning, y te aseguro que me ha servido. Bien hecho, simulas el gesto lo suficiente, no hay impacto y encima trabajas los brazos como no imaginas.

He caminado horas, incluyendo varios trotes de no más de cinco minutos muy suaves, pero solo cuando ví que al menos eso podía hacerlo.

He fortalecido en el gimnasio, con mucho cuidado, metiendo pesos que hacían reir a más de un Stallone, y más de dos.
He visitado al podólogo un par de veces, al fisio cada semana, he cambiado de zapatillas, he dedicado mucho más tiempo que antes a calentar y a estirar tras el ejercicio, he perdido más de un kilo, y más de dos..., sabiendo que siendo más ligero, las piernas tendrán que soportar menos.

Pero sobre todo, he tenido, y tengo, mucha paciencia.

Mi camino este año pasaba por un montón de sitios, esos que llamamos competiciones, tenía muchísima ilusión y más después de terminar la temporada pasada ganando, lesionarme me apartó de ése camino y de esos sitios donde me apetecía estar.
Pero antes que mi ansiedad, mis ilusiones y mis pretensiones deportivas, está mi salud, pues sin ella, nada de eso tiene valor, ni para mí, ni para los míos, que no serán felices sino me ven feliz haciendo lo que hago.

Busqué caminos alternativos como los que ya te he explicado y tuve fe. La misma que mantengo a sólo diez semanas de mi anhelado ironman. Y sé que va a ir bien, y si no, no pasa nada, porque seguiré buscando otros caminos.
Siempre hay otros.

¿Y sabes qué?, pues que hoy a medio día, la paciencia me ha premiado con un correr, al que casi, casi... puedo llamar entrenamiento.

Un abrazo

2 comentarios:

JOSE ANGEL dijo...

Bueno, a ver si es verdad y apartandome un poco de la carrera a pie noto mejoras,probare el aquarunig este que me dices,nadare y pedaleare, pero digo como tu esto huele y mas bien huele por detras mio,jajaj.
Gracias Ramon.

ramón dijo...

No se merecen J.Angel, esto no son secretos ni nada por el estilo que no se puedan contar,solo son formas de actuar y buscar soluciones, no siempre agradables.

Olvidé decir en la entrada-mail, que buscando no hacerme daño desde el principio con esos trotecillos de 5' y que ya van por hora y cuarto, que tuve que cambiar la longitud de zancada y correr con mucha más frecuencia. Los pasos son más cortos, levantas menos los pies, y el impacto es menor, por lo que el daño también. A nivel muscular, fatigas menos y a nivel cardio-respiratorio mucho más.

Mírate cualquier vídeo de Bella Baylis o de Chrissie Wellintong, y verás lo que te digo. Al principio cuesta, pero le coges el truco.

Ale, aaaaamos a dejarnos ya de lloriqueos y ponte al día y en paz con esa lesión, y verás como se va antes de lo que piensas.

un abrazo.