jueves, 13 de septiembre de 2012

Good bye, Titán.


Será que llegó septiembre y han vuelto a rondar por mi cabeza todo lo vivido, lo sufrido, lo sentido y lo aprendido en los siete años, seis para competir y uno para verlo sentir a otros, que acudí a ese rincón precioso de la sierra de Grazalema, a esa zona de pueblos blancos embutidos entre montañas, olivos y agua, a ese Titán... al que nunca consideré una prueba deportiva.

Será que siento añoranza y le echo de menos antes incluso de que llegue la fecha. 

Será, más bien, que no quiero hacerme a la idea de que, este año, no podré acudir a esa cita ineludible de cada año. Ese día que siempre marcaba uno como final de fiesta de la temporada, cuando en realidad siempre acababa siendo el principio de mucho.

Será que no es decisión mía, ni que no quiera o me encuentre mal para hacerlo, porque encontrarme bien estos años solo a significado desear estar allí, y ese deseo lo conservo desde siempre.

Será que en julio pasé el primer día del Correveidile por aquellas tierras y me paré junto a El Gastor para ver sus aguas color turquesa y mirar sobre ellas a Zahara de la Sierra reflejada y, por un momento, me empapé todo lo posible del aire, pues intuí que tardaría en volver.

Será... que no es tristeza, sino ganas que dejaré acumularse para cuando pueda y la riqueza me deje, por poca que sea.

Good bye, Titán.

1 comentario:

Jose Lopez Ferrero dijo...

Hola! Hace tiempo que sigo el blog y me gustaría hacer llegar una muy buena sugerencia. Si me facilitaís un email de contacto os la hago llegar.
Gracias y a seguir así!
Jose
joseferrero88@gmail.com