lunes, 17 de septiembre de 2012

JORNADA DE ENTRENAMIENTO EN GRUPO EN CALAR ALTO.

Entrenamiento DE altura, no tiene por que ser siempre... entrenamiento EN altura... aunque puede ser ambas cosas.

 Foto: Jose Angel, quien escribe y Emilio.

Desde hace años, fiel a costumbres que mi cabeza agradece y mis piernas aborrecen, incluyo un par de pequeños campos de entrenamiento personales y solitarios que suelo hacer en la Sierra de los Filabres (Almería).

Más de un lector se ubicará perfectamente en el momento que diga que es allí, donde la Vuelta a España ha acudido para hacer, al menos en tres ocasiones, una de las etapas más duras de cada edición.

Una zona preciosa, que está ahí para todo el que quiera descubrirla y si se va en bici, para todo el que quiera además, sufrirla.
  FOTO: Gentileza de Altimetrías.net.

Otra pequeña huella más en el camino.
 
No llevo la cuenta de las veces que he ido solo. Hace años, incluso lo hacía durante dos o tres dias en pleno verano. Prefería aquello casi a cualquier competición, y así sigue siendo.

Parecerá extraño, pero ir en busca del cansancio, a veces, de la extrema fatiga, conseguía descansarme y hacerme volver lleno de energía.

La soledad, el esfuerzo, el reto de subir puertos siempre por encima de la hora de escalada, el poco tráfico y un cielo limpio como pocos he visto, son cosas que quiero seguir incluyendo cada año mientras las canas me vayan saliendo o quede calvo del todo.

Cuando iba solo, eran la fatiga y el frío los que siempre terminaban por hacerme descender al pequeño hotel o al pueblo donde tuviese el coche... 
....sí, aquello era mejor que casi cualquier competición.

Pedaleando.
Muchos saben ya, cuanto me gusta la bicicleta. Son treinta años de amor incondicional. Me lleva a lugares donde sería imposible sentir lo mismo si llegara en coche. Me muestra mi propio interior y me hace ver la suma exacta de fuerzas y empeño. 
  FOTO: Gentileza de Altimetrías.net.

Subir, regular mi esfuerzo, probarme, buscar el final en cada curva, un descanso o quizás, otra rampa más empinada. Bajar, probar en cada curva la trazada perfecta. Sonreirme cuando sale y tragar saliva cuando rozo la otra cuneta. El sudor subiendo, el aire en la cara bajando. Es la bicicleta.

Cada uno entiende la subida y la bajada a su manera y no hay matemática exacta. Hay formas de regular el esfuerzo y de trazar líneas en cada curva. Hay, en definitiva, una forma personal de buscar la fluidez y ser parte del lugar donde te esfuerzas. 

 FOTO: Gentileza de Altimetrías.net.

Cómo fluir.
Hay ocasiones, en las que transmitir y mostrar estas cosas que digo, no pueden limitarse a decirlo por aquí, ni en un mail, ni siquiera a la cara.

He de mostrar que es cierto lo que digo, cambiando un poco de soledad por acompañar a esos pequeños campos de entrenamiento a quienes quieren buscar el deporte que llevan dentro, más allá de las prestaciones y del innegable beneficio deportivo que les pueda suponer la experiencia.

Intentando aprovechar hasta el último minuto, les animo a que se familiaricen con la respiración alterada, a que busquen el punto exacto donde se regulariza y les permite subir y subir sin altibajos; a que dibujen con la mirada cada curva mientras bajan, antes incluso de tomarla. 
A necesitar la comida sin que llegue el hambre y el agua mucho antes de sentir sed. A empaparse del aire limpio. A ser parte del entorno.

Esta vez subimos un poquito más cerca del cielo de lo que cotidianamente solemos hacer. Este es de esos lugares, donde las horas pasan rápido, y apenas te das cuenta, pues apenas miras el reloj para nada.

Estos días, he disfrutado compartiendo deporte, risas y mucho esfuerzo con buenos deportistas y mejores personas, comprobando además, que no encuentran más razón ni motivo en estos entrenamientos, que luchar por seguir caminando y aprender del propio camino.
 
Foto: Jose Angel, Juan Bastida y Emilio. 
No se puede decir que un día pedaleando y tocando cimas de 2000 mts sea, un entrenamiento en altura. Sin embargo, es indudable que compatir un día de bicicleta con tan güena gente como esta, lo convierte en un entrenamiento DE altura.

Vendrán otras ocasiones, previstas están, donde intentaremos que el grupo esté al completo y dejaré también, algún dia cada año, para ir a pedalear allí arriba y que sean la fatiga y el frío los que me hagan descender... a mí y a mi bicicleta.

1 comentario:

Jose Lopez Ferrero dijo...

Hola! Hace tiempo que sigo el blog y me gustaría hacer llegar una muy buena sugerencia. Si me facilitas un email de contacto te la hago llegar. Acepta mi granito de arena a tu súper blog
Gracias y a seguir así!
Jose
joseferrero88@gmail.com