jueves, 29 de abril de 2010

CRÓNICA INTERMINABLE DE LA HISTORIA INTERMINABLE DE UN MES QUE NO TERMINA...Y DALE, Y DALE...


¡¡¡¡Muy buenas noches queridos oyentes!!!!, ésta noche les retransmitimos, en riguroso diferido, el momento clave, la jugada infinita, la burrada padre, y quien sabe si no también, la pasada de rosca más gorda de cuantas se recuerdan…

"....yyyyyy le llega la pelota a Ramón para finales de marzo, (ya era hora, llevaba meses dando vueltas como un hammster, y no terminaba de entrar en juego),

La coge nada más llegar a Sueca, sale corriendo, pedalea, corre otra vez, termina…¡no!, ¡no termina!, a la semana siguiente sigue regateando, esta vez por la Sierra Norte de Sevilla, no lleva dorsal, no tiene inscripción, no hay carrera… entonces??, por qué sigue en la bici acoplado sin levantar la cabeza?,… será que en esa cabeza sÍ que hay un dorsal, una inscripción y una carrera "...todos los días tengo una...", dice a veces.

Veamos… parece que pierde el balón… ¡pues no!, aparece entre piedras, adoquines, acueducto y otras riquezas castellanas, por medio de Segovia, es otra semana más, otro partido… la misma pelota.

Se ha dormido… ¡¡oh no!! …acaba de abrir los ojos y vuelve a estar entre compañeros, una semana más, otra, y ésta vez por tierras vascas, con el balón a cuestas, acoplado en el bici, levantando un poco más la cabeza… ¡¡¡quitadle el balón, maldita sea!!!, que se acaba el partido y el murciano este del copón nos revienta... sí, pero contando batallitas cada semana...

Ya sí parece que entrega el balón…¡¡¡ ostras, pues no¡¡, otra semana más, y ya van cinco, recto hacia la portería, pues como no entre directo, seguro que traga madera.

Se le ve salir del agua de Arenales del Sol, parece que sale mejor que otras veces, más entero, y hasta sonríe, aunque tiene calambres en los muslos…bueno, eso es lo de siempre…

Ha cogido la bici y según me dijo días antes, saldría tranquilo…siempre dice lo mismo…luego a ver quién le cree..

Va sin pulsómetro, sin cuentakilómetros y no se sabe si al menos llevará agua, porque repuesto por si pinchaba, a punto estuvo de no incluirlo.

Dice que se guía por el instinto y por el número de gotas de sudor que le caen por la nariz… menos mal que no llueve, si no, estaría perdido.

Ha ganado mucha de la fuerza que no tuvo en Sueca, pero todavía le falta camino, tiene cien kilómetros decentes, pero quiere por lo menos otros ochenta de soltura, que le dejen correr en Lanzarote.

No hay problemas durante la bici, dice que se ha cansado, pero que no se le ha hecho eterno, este año está usando mucho más el plato pequeño, y acoplarse, se acopla lo justo y necesario.
Come y bebe más, estira cuando puede, y respira hondo cada poco tiempo, según él, para tranquilizarse y volver a esa calma que se pierde justo cuando dan la salida.

Sin soltar la pelota, en Elche corre aún con más brío que hace un mes en Sueca, ahora sabe que puede y sabe hasta donde. Deja la bici y se propone cinco kilómetros, solo cinco, a ver que pasa, y los hace dándose con los talones en el culo (es fácil, calza un 44 y tiene el culo bajo), hace calor, y como todos tiene mala cara, que cambia de aspecto al pasar por los avituallamientos; dice que piensa al pasar, que no tiene derecho a quejarse, que los palos con gusto no duelen, que debería correr lo suyo y lo que otros no pueden, ojala pudiera, pero sabe que ya es veterano, que eso no es malo, pero según para qué, bueno tampoco.

Ha tenido suerte el tío este de la pelota, ha ido regateando por media península y no solo no lo acusa sino que encima dice que se siente como nunca, que darse el apretón los sábados y domingos y vivir tranquilo el resto de semana, por lo visto, le conserva bien los jamones, esos constantemente contracturados que dice tener.

Por ahora, el camino va bien, corto de grandes volúmenes, vitales si quiere sobrevivir a los volcanes, pero con una frescura desconocida otros años, para estas fechas.

Dice tener dos semanas aún, en las que afinarse sin locura, sin agobio y disfrutando de lo que le gusta, un par de semanas de eso que los guiris llaman training camp, y luego otras dos de soltarse, de asimilar y de hacer ganas para vivir otra vez más el ironman donde debutó, donde descubrió que a veces, por muchos años que vivas, tu vida termina y ante el espejo sigues siendo un extraño, y otras, en las que das con una razón tan estúpida, tan inverosímil y tan innecesaria como es machacar tu cuerpo durante todo un día, para buscar en tu interior, para saber de ti, para sentirte vivo.

Nadie sabe cómo le irá, y él menos que nadie, pero… yo que lo conozco te digo, que a éste... cualquiera le quita la pelota...

4 comentarios:

Morath dijo...

Simplemente genial :-D

Me he tronchado de la risa porque parece tipo Faemino y Cansado, cuando se enganchan y encadenan chorradas a diestro y siniestro, pero van soltando alguna perla que tiene muchísimo que rascar por detrás.

Sí señor, disfrutando así, no te quitan la pelota ni metiéndote un palo entre los radios :-D

JOSE ANGEL dijo...

Mejor Imposible,muy bueno un ratito de risa de vez en cuando en estos tiempos que corren.¡¡SUERTE EN LANZAROTE!!

Macu dijo...

¿Dices que cualquiera le quita la pelota a este tío?
Qué va, qué va qué va!!!!! Yo leo a Kierkegaard!!!!

Pablo dijo...

ramon menudo carreron que te marcaste un placer verte correr y hacerte fotos.
ya las puedes ver en pabloromerotri.blogspot.com
un saludo.